27/05/2026 - Edición Nº1205

Política

Encuesta 2027

El desgaste de Milei hace crecer a Cositorto

27/05/2026 | Un sondeo nacional mostró a Kicillof como principal opositor, a Macri competitivo y a Leonardo Cositorto creciendo como expresión política en varias provincias.



El camino a las presidenciales de 2027 empieza lentamente a mostrar algunas sorpresas que hace apenas unos meses parecían imposibles. Un relevamiento nacional realizado por “Encuestas del Centro” muestra un particular escenario: Axel Kicillof, al frente; Mauricio Macri, bien ubicado y Javier Milei en caída libre. Pero la sorpresa es Leonardo Cositorto, que emerge como el fenómeno más disruptivo del tablero político nacional.

La encuesta -realizada vía SMS- sobre 13.798 respuestas obtenidas entre el 16 y el 25 de mayo, ubica al gobernador de Buenos Aires al frente de la intención de voto con 23,4 por ciento, seguido por Mauricio Macri con 19,2. Javier Milei está tercero con 18,4. Más atrás aparece Leonardo Cositorto con un llamativo 11,1 por ciento que empieza a llamar la atención incluso dentro de la propia política tradicional.

El desgaste libertario 

La caída de Milei parece encontrar explicación en el desgaste lógico de la gestión. La inflación desaceleró, pero el costo social del ajuste empieza a sentirse en sectores que inicialmente acompañaron al experimento libertario. La promesa de ser potencia dentro de 35 años comienza a chocar con una realidad áspera, marcada por caída del consumo, pérdida de empleo, tensión social y fatiga política.

En varias provincias del interior, el oficialismo todavía conserva fuerza, pero ya no aparece como la potencia arrolladora que supo ser en 2023. El fenómeno libertario sigue existiendo, aunque empieza a mostrar síntomas de fatiga.

El liderazgo peronista inevitable 

Ese contexto favorece la posición de Axel Kicillof. El ex ministro de Economía parece estar llamado a ser la principal figura opositora, por varias razones: es el gobernador de la provincia más grande, integra una fuerza con posibilidades de ganar y sostiene un discurso que cuestiona al gobierno y a las formas del presidente.

Eso no es suficiente para ganar las elecciones, pero lo hace partir de una buena base. Si tiene aspiraciones serias, debería trabajar puertas adentro del peronismo, para contar con el respaldo de un movimiento al que siempre dan por muerto, pero ofrece sobradas muestras de que su corazón tiene un latido extra.


Los números provinciales muestran que el peronismo conserva volumen electoral en distritos clave, que siempre lo acompañaron y otros como Entre Ríos y Santa Fe, que se estarían sumando al pelotón de los bastiones tradicionales. Kicillof lidera en Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán, Entre Ríos, Santiago del Estero, Formosa, La Rioja y Catamarca.

El regreso de Macri

El otro dato fuerte del estudio es el buen desempeño de Mauricio Macri. A simple vista, sus 18 puntos parecen poco, pero hay que leerlos en su contexto: el desgaste de su gestión presidencial -una parte de la derecha no le perdona la derrota de 2019- y de la migración de muchos dirigentes hacia La Libertad Avanza. Pese a todo, el expresidente conserva una base política que lo pone en un lugar competitivo.


El líder del PRO aparece bien posicionado en distritos importantes como CABA, Mendoza, Corrientes y San Luis. Su figura parece sostenerse sobre un electorado, históricamente antperonista, que está convencido de darle una segunda oportunidad. 

Cositorto y el voto antisistema

La verdadera sorpresa del relevamiento es el desempeño de Leonardo Cositorto. El fundador de Generación Zoe, atravesado por causas judiciales y mediáticas, logra instalarse por encima de varios dirigentes tradicionales y empieza a construir un espacio propio dentro del voto antisistema. 

El dato no parece menor: Cositorto lidera en provincias como Misiones y Chaco. En un escenario de desconfianza generalizada hacia la política tradicional, su discurso orientado al emprendedurismo, la autosuperación y la ruptura con las estructuras clásicas parece encontrar receptividad en sectores desencantados del electorado.



 

Lejos de los formatos de la larga data adoptados por la dirigencia argentina, su figura genera rechazo en algunos sectores, pero también curiosidad y adhesión en votantes cansados de las caras de siempre. En una Argentina donde la frustración es un combustible político poderoso, Cositorto parece estar llamado a liderar una expresión de cambio.

Mucho ruido, pocos votos 

En contraste, la encuesta muestra cierta limitación de la izquierda trotskista. A pesar de su fuerte presencia en redes sociales y de la alta exposición mediática de Myriam Bregman, el relevamiento le asigna apenas un 1 por ciento de intención de voto nacional.


La diferencia entre centralidad digital y construcción territorial vuelve a aparecer como uno de los grandes problemas de los espacios que logran instalar agenda, pero no transformar esa visibilidad en volumen político concreto.