28/05/2026 - Edición Nº1206

Policiales

Tenía 81 años

Estaba sentado en la vereda y murió en medio de una lluvia de balas contra un supermercado chino

28/05/2026 | Fue asesinado durante un ataque armado contra un comercio de la zona oeste de Rosario.



La noche en el barrio parecía transcurrir como tantas otras. Un grupo de vecinos tomaba cerveza sobre la vereda, frente al supermercado chino de Sanguinetti al 5200, en la zona oeste de Rosario. Entre ellos estaba un jubilado de 81 años que acostumbraba sentarse afuera del comercio. Minutos después, una ráfaga de disparos transformó la escena en un crimen que volvió a sacudir a la ciudad.

El hombre murió tras recibir impactos de bala durante un ataque armado dirigido contra el supermercado. Ahora, la principal incógnita para los investigadores es si el anciano fue una víctima circunstancial o si los tiradores buscaban a alguien en particular dentro del comercio o de su entorno.

El ataque ocurrió cerca de bulevar Seguí y Camilo Aldao. Según las primeras reconstrucciones, varios delincuentes abrieron fuego directamente contra el frente del local y escaparon después de la balacera.

La víctima vivía pegada al supermercado y era conocida en el barrio. “Vivía ahí donde lo mataron, al lado del supermercado. Nos juntábamos siempre varios muchachos a tomar cerveza. Era amigo de toda la vida”, contó uno de sus conocidos en declaraciones televisivas poco después del crimen.

El mismo vecino reveló además que solía advertirle sobre la inseguridad creciente en la zona. “Siempre se sentaba en un cajón de Coca-Cola en la vereda y yo le decía: ‘Ojo, loco, que andan jodiendo’”, recordó.

Tras el ataque, la Policía montó un fuerte operativo en toda la cuadra. Hubo vallado perimetral, peritajes balísticos y relevamiento de cámaras de seguridad mientras la Fiscalía de Homicidios Dolosos intentaba reconstruir el recorrido de los atacantes.

La investigación avanzó rápidamente sobre un grupo de sospechosos. Minutos después de la balacera, efectivos del Comando Radioeléctrico realizaron un allanamiento en una vivienda cercana luego de analizar filmaciones de la zona.

Por orden del fiscal Franco Miatello, cuatro hombres de 19, 24, 38 y 60 años fueron demorados bajo sospecha de haber participado del ataque.

Durante el procedimiento, los agentes secuestraron prendas de vestir que coincidirían con la ropa utilizada por algunas de las personas registradas en las cámaras de seguridad. Los investigadores ahora intentan determinar el grado de participación de cada uno y, sobre todo, cuál fue el trasfondo de un ataque que terminó con la muerte de un vecino ajeno, al menos en apariencia, al objetivo inicial de la balacera.