28/05/2026 - Edición Nº1206

Política

Diputados

Cacace, el funcionario de Milei fanático de los octógonos negros en 2021

28/05/2026 | Se trata de un funcionario clave del ministerio de Federico Sturzenegger. Fue uno de los principales defensores de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos.



La discusión por la posible eliminación o flexibilización de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a poner bajo la lupa antiguos posicionamientos de dirigentes que hoy forman parte del gobierno de Javier Milei.

Es el caso del actual secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, que en el debate del 2021 defendía de manera enfática la implementación de los octógonos negros en alimentos y bebidas ultraprocesadas.

La situación genera especial ruido político porque Cacace integra actualmente el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger, una de las áreas más activas en la revisión y eliminación de regulaciones impulsada por la Casa Rosada.

La situación recuerda a lo ocurrido recientemente con el régimen de Zona Fría, donde también quedaron expuestas contradicciones entre las posturas que algunos funcionarios defendían cuando eran legisladores y las políticas que hoy acompañan desde el oficialismo libertario.

El antecedente reciente de Zona Fría

El nombre de Cacace ya había quedado en el centro de una controversia similar tras la aprobación en Diputados de la reforma que elimina buena parte de la ampliación del régimen de Zona Fría sancionada en 2021.

En aquel momento, siendo diputado nacional por la UCR, Cacace había sido uno de los principales defensores de la extensión territorial de los subsidios al gas, argumentando razones de “equidad federal” y reclamando un trato igualitario para provincias del interior.

Ahora, con la discusión sobre el etiquetado frontal, volvió a aparecer otro antecedente que muestra un contraste similar entre sus posiciones pasadas y el rumbo actual del Ejecutivo.

El discurso de Cacace a favor de la Ley de Etiquetado Frontal

Durante la sesión de Diputados de octubre de 2021, Alejandro Cacace respaldó con fuerza el proyecto de etiquetado frontal que finalmente se convirtió en ley.

En ese discurso, el entonces legislador radical destacó el amplio consenso político y científico que, según sostuvo, respaldaba la iniciativa.

Estamos llegando a la conclusión de un largo debate sobre la alimentación saludable”, afirmaba al inicio de su exposición.

Cacace remarcaba que el proyecto había sido aprobado previamente por amplia mayoría en el Senado y que en Diputados había atravesado un extenso tratamiento en comisión con participación de organizaciones de la sociedad civil, especialistas y profesionales de la salud.

Ha habido debates y alternativas y hemos podido confrontar la evidencia. Algunos dicen que no hay evidencia, pero yo digo: ¿no hay evidencia o no la queremos ver?”, planteaba.

La defensa de los octógonos negros

Uno de los puntos centrales del discurso del actual funcionario era la defensa explícita del sistema de advertencias mediante octógonos negros, justamente el esquema que hoy sectores del oficialismo cuestionan.

Cacace sostenía que el etiquetado frontal constituía una herramienta de información para consumidores y no una prohibición sobre alimentos: “Los consumidores tienen derecho a conocer lo que están consumiendo y más en algo tan importante como es la alimentación y el impacto que tiene sobre la salud”.

También citaba estudios internacionales y experiencias regionales para justificar el modelo elegido: “Un metaestudio, que recoge catorce distintos estudios a nivel internacional, concluye que la mejor alternativa es la del etiquetado frontal de alimentos”.

Además, mencionaba específicamente los casos de Chile y Uruguay como antecedentes exitosos dentro de América Latina.

Obesidad, salud pública y cambios en el consumo

En su exposición parlamentaria, Cacace vinculaba directamente el aumento de la obesidad y de enfermedades no transmisibles con el crecimiento del consumo de alimentos ultraprocesados.

“Hay un gran aumento de la obesidad, una prevalencia del exceso de peso, una clarísima y abundante evidencia que marca la relación entre el incremento en el consumo de los alimentos procesados y ultraprocesados con ese fenómeno”, sostenía.

El dirigente también defendía la efectividad práctica del sistema de etiquetado. Según explicaba, estudios realizados en Chile mostraban que muchos consumidores habían reemplazado productos etiquetados por opciones consideradas más saludables.

“Inclusive se registró una reducción de hasta un 40 por ciento en el consumo de productos etiquetados”, afirmaba durante el debate.

La industria alimenticia y la adaptación al sistema

Otro aspecto destacado por Cacace en 2021 era que la implementación de la ley no implicaría un colapso para la industria alimenticia.

Por el contrario, sostenía que las empresas tendían a reformular productos para reducir los excesos de sodio, grasas y azúcares: “¿Qué hizo la industria alimenticia de los países que implementaron el etiquetado? ¿Desapareció? No, se adaptó”.

Incluso remarcaba que empresas argentinas ya exportaban productos a países donde regían sistemas similares y habían podido adecuarse rápidamente.

Protección de la infancia y regulación publicitaria

El actual secretario de Desregulación también defendía en aquel momento las restricciones publicitarias incluidas en la norma, especialmente las vinculadas a la protección de niños y adolescentes.

Si hay algo que podemos regular y especialmente para la protección de la infancia, es la publicidad”, afirmaba. Argumentos no muy libertarios.

En ese sentido, comparaba la regulación alimentaria con otras restricciones aceptadas socialmente, como las aplicadas sobre el tabaco.

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