La Fiscalía Federal de San Nicolás pidió este jueves penas de hasta cuatro años y tres meses de prisión efectiva para productores rurales acusados de realizar fumigaciones ilegales con agroquímicos en el partido bonaerense de Pergamino, en el marco de un juicio oral considerado histórico por organizaciones ambientalistas.
El proceso que se ventila en el Tribunal Oral Federal N º 2 de Rosario analiza hechos ocurridos entre 2011 y 2019 y tiene en el banquillo a productores y empleados rurales, un ingeniero agrónomo y dos exfuncionarios municipales acusados de delitos como contaminación ambiental, infracción a la Ley de Residuos Peligrosos e incumplimiento de deberes de funcionario público.
Durante la jornada de alegatos, el fiscal federal Federico Reynares Solari sostuvo que existió “un respaldo científico y testimonial” para acreditar que las aplicaciones de fitosanitarios se realizaron “de un modo peligroso para la salud”, incluso violando hasta la ordenanza municipal que desde 2014 fijaba una restricción mínima de 100 metros para fumigaciones terrestres.
La acusación también reclamó que quede firme como medida definitiva la cautelar vigente desde septiembre de 2019, dictada por el Juzgado Federal N°2 de San Nicolás, que prohíbe fumigaciones terrestres a menos de 1.095 metros de las zonas urbanas y periurbanas y aplicaciones aéreas a menos de 3.000 metros.
El pedido de pena más alto recayó sobre Fernando Esteban Cortese, un productor rural para quien la fiscalía solicitó cuatro años y tres meses de prisión efectiva e inhabilitación por ocho años para ejercer actividades agropecuarias. Además del delito de contaminación ambiental previsto en la Ley de Residuos Peligrosos, se le atribuyó el delito de "Amenazas Coactivas".
Ese agravante remite a un episodio denunciado por vecinos, quienes declararon que el productor reaccionó violentamente tras los reclamos por las fumigaciones y efectuó disparos con una escopeta frente a una vivienda, matando al perro de la familia y efectuando otro disparo que dio contra una pared.
Para los productores Mario Reinero Roces y Víctor Tiribó, la fiscalía pidió cuatro años de prisión efectiva e inhabilitación especial por ocho años para actividades agropecuarias.
En tanto, para los hermanos Carlos Daniel y Hugo Ariel Sabatini solicitó tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial por seis años, al considerar que existió una menor reiteración de conductas.
Durante los alegatos, fiscalía solicitó condenas para productores y exfuncionarios acusados de contaminaciónSegún la acusación, ambos participaron de una fumigación realizada en noviembre de 2019 en la localidad de Ayerza, dentro de la zona restringida por la cautelar judicial.
También se pidió una condena de tres años de prisión condicional e inhabilitación profesional por seis años para el ingeniero agrónomo José Luis Grattone, acusado de participar como coautor en fumigaciones realizadas cerca de viviendas y una escuela rural en la localidad de Juan Anchorena de la Peña.
Por último, el empleado rural Cristian Gabriel Taboada recibió un pedido de dos años de prisión condicional y cuatro años de inhabilitación para realizar tareas rurales por su condición de partícipe secundario. Fiscalía consideró acreditado que operó maquinaria de aplicación, aunque remarcó que no era quien tomaba las decisiones sobre la actividad.
Los exfuncionarios municipales Guillermo Nicolás Naranjo, exdirector de Ambiente Rural, y Mario Daniel Tocalini, auditor del área, durante la gestión del intendente Javier Martínez (PRO) enfrentan pedidos de dos años de prisión condicional e inhabilitación por cuatro años para ejercer cargos públicos por el delito de "Incumplimiento de los deberes de funcionario público".
Según la fiscalía, ambos formaron parte de una gestión municipal que “no participaba de una política activa respecto a la prevención de estos hechos” y que mantuvo una actitud permisiva frente a las denuncias vecinales.
Durante los alegatos también se mencionaron testimonios de vecinos que aseguraron haber presentado reiteradas denuncias en el municipio sin obtener respuestas y cuestionaron los controles ambientales realizados en aquellos años.
En su exposición, Reynares Solari sostuvo que los acusados “eran plenamente conscientes” de los riesgos asociados a las fumigaciones y continuaron con las aplicaciones pese a los reclamos de vecinos y las restricciones vigentes.
“No cabe duda de la materialidad de los hechos”, afirmó el fiscal, quien remarcó que la causa cuenta con evidencia científica, estudios médicos y testimonios que describieron irritaciones, problemas respiratorios y presencia de glifosato en muestras biológicas.
La acusación también puso el foco en la cercanía entre los campos fumigados y las viviendas. “Las casas estaban pegadas al campo, solo separadas por una calle”, señaló el auxiliar fiscal Ignacio Falconi, quien repasó relatos sobre olores persistentes, erupciones cutáneas y fumigaciones nocturnas denunciadas por vecinos.

Fiscalía sostuvo además que los productores conocían las restricciones establecidas por la normativa local y aun así continuaron realizando aplicaciones incluso de noche. “Hicieron oídos sordos a los reclamos del barrio”, planteó Falconi durante el alegato.
Los abogados querellantes habían solicitado, en la jornada del miércoles, penas más elevadas para algunos de los imputados. Para Cortese y Roces reclamaron cinco años de prisión efectiva e inhabilitación por diez años para ejercer actividades agrícolas, mientras que para Grattone pidieron la misma pena y restricción profesional.
Además, solicitaron mantener vigente la restricción judicial para las fumigaciones y ampliarla a escuelas rurales, pueblos y parajes del partido de Pergamino.
Tras los alegatos de la fiscalía y las querellas, el proceso continuará con las exposiciones de las defensas, que se encaminan a pedir la absolución de los imputados. El veredicto del Tribunal Oral Federal está previsto para mediados de junio.