En el Boletín Oficial de hoy, se publicó el Decreto 399/2026 por medio del cual confirma el bono de $70.000 para jubilados y pensionados de la mínima y para quienes perciben la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor) o pensiones no contributivas por invalidez, vejez y madres de siete hijos.
Esta cifra permanece congelada desde marzo de 2024 y constituye una de las variables de ajuste del Ministerio de Economía que comanda Luis “Toto” Caputo. Los perjudicados son las más de 4,7 millones de personas que perciben esta compensación.
Los $70.000 permiten elevar la jubilación mínima de los 403.317,99 del haber mínimo garantizado a 473.317,99. Así, el bono constituye el 15% del total que perciben los jubilados de la mínima.
En el caso de la PUAM, el impacto es mayor: el bono representa el 18% del total percibido. El monto de la PUAM es el 80% del haber mínimo, es decir, $322.654,39, que asciende a $392.654,39 al adicionar el bono.
Estos montos se ubican muy por debajo de la canasta básica para adultos mayores, que, desde la Defensoría de la Tercera Edad de CABA, estiman para una pareja en $1,6 millones (si no alquilan) y $2.335.211 para quienes son inquilinos.

Con el bono congelado, los jubilados de la mínima ven erosionado su poder de compra. Si se hubiera actualizado con la misma fórmula del haber, el bono debiera ser en junio de $209.990, $139.990 que su valor actual. Es decir, el bono debiera triplicarse.
A su vez, el congelamiento del bono hace que las jubilaciones mínimas aumenten mes a mes menos que el resto. Por ejemplo, en junio, mientras quienes no cobran el bono percibirán un incremento de 2,58%, la jubilación mínima (con bono) subirá 2,19%.
Si bien en un mes, la diferencia puede parecer marginal, en el acumulado de más de dos años sin aumento del bono, la diferencia es sustantiva: mientras los haberes percibieron un aumento de 200%, la jubilación mínima sólo se incrementó 131,5%.
Con los aumentos percibidos desde la asunción de Milei, los jubilados no le ganaron a la inflación.
En el trimestre junio-agosto de 2026, el poder de compra de las jubilaciones sin bono queda 2,2% por debajo del último trimestre de la gestión anterior.
Por su parte, la jubilación mínima con bono registra una caída aún más marcada: del 19,7%.
Al indexar los haberes al IPC, el Gobierno asegura que los jubilados no seguirán perdiendo contra la inflación. Sin embargo, tampoco tendrán margen para recuperar lo perdido en los últimos dos años.