La Ciudad de Buenos Aires formalizó su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y puso en marcha el nuevo Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI CABA), una herramienta diseñada para atraer capitales, impulsar la actividad económica y fomentar la generación de empleo en distintos sectores productivos. La decisión fue promulgada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, luego de la aprobación legislativa de ambas iniciativas.
“Queremos que la Ciudad siga siendo un lugar atractivo para invertir, emprender y generar trabajo”, sostuvo el mandatario porteño al anunciar la entrada en vigencia de los regímenes, que combinan beneficios fiscales, estabilidad tributaria y acceso a financiamiento para proyectos de distinta escala.
Promulgamos la creación del RIMICABA, un régimen de incentivos para medianas inversiones, y la adhesión al RIGI Nacional para atraer grandes inversiones.
— Jorge Macri (@jorgemacri) May 28, 2026
¿Qué significa? Exención de ABL e Impuesto de Sellos para inversiones productivas, crédito fiscal en Ingresos Brutos y…
Según afirman desde el gobierno porteño, la adhesión al régimen nacional permitirá que proyectos de gran magnitud puedan acceder a un marco de estabilidad fiscal y previsibilidad tributaria de largo plazo. El esquema está orientado principalmente a iniciativas vinculadas con tecnología, infraestructura y turismo.
Para ingresar al RIGI, los proyectos deberán canalizarse a través de Vehículos de Proyecto Único (VPU) y contemplar inversiones mínimas de 200 millones de dólares. La iniciativa ya fue adoptada por numerosas provincias y ahora suma a la Ciudad de Buenos Aires entre las jurisdicciones adheridas.
En paralelo, la Legislatura porteña aprobó la creación del RIMI CABA, una propuesta enfocada en empresas medianas, emprendedores y microempresas que no alcanzan los requisitos exigidos por el régimen nacional.
El programa contempla inversiones desde los 100.000 dólares y alcanza a actividades vinculadas con servicios, comercio, tecnología, gastronomía, construcción, cultura y salud. Además, incorpora líneas de financiamiento preferenciales a través del Banco Ciudad y un esquema de beneficios impositivos.
Entre los incentivos previstos figuran exenciones en el Impuesto de Sellos, ABL e Impuesto Inmobiliario para inmuebles afectados a actividades productivas, además de la posibilidad de computar hasta el 25% de la inversión como pago a cuenta de Ingresos Brutos.
Las empresas que accedan al régimen deberán mantener actividad productiva efectiva en la Ciudad durante al menos cuatro años. A su vez, el programa tendrá un cupo fiscal anual de 150.000 millones de pesos y un límite máximo por beneficiario equivalente al 10% de ese monto.
También se creó un registro específico para monitorear las inversiones alcanzadas por el esquema y se incorporaron beneficios para proyectos vinculados a eficiencia energética, energías renovables y almacenamiento energético desde los 50.000 dólares de inversión.
Quedarán excluidas las actividades financieras, bursátiles, cambiarias, de seguros y la administración de fondos de terceros, así como las inversiones de carácter meramente financiero.