29/05/2026 - Edición Nº1207

Deportes


Ansiedad mundialista

Por qué el Mundial 2026 puede ser el torneo más imprevisible de la historia

29/05/2026 | El Mundial 2026 será el más grande de la historia, tanto en número de equipos, 48, como en número de partidos, 102.



Los números permiten decir que será un Mundial nunca visto que no tenemos con qué comparar. Pero para ir un paso más y apostar porque será el torneo más imprevisible de la historia tenemos que ofrecer más argumentos. Y que sean de peso. Más que nada porque la imprevisibilidad en un Mundial es lo previsible.

Que haya más equipos hace que haya una ronda de eliminatoria más. Por tanto, habrá una oportunidad más para las sorpresas. Además, el hecho de que se clasifiquen los ochos mejores terceros hace que sea muy difícil predecir los enfrentamientos de Dieciseisavos y, por tanto, el camino de los equipos.

Esto puede producir que haya cruces muy desiguales, lo que hará que equipos grandes se queden fuera a la primera de cambio y que equipos pequeños puedan llegar lejos con eliminatorias más accesibles.

El peso de la historia en cada Copa del Mundo

Que el Mundial se celebre cada cuatro años es la verdadera clave del éxito de este torneo. Esto ha permitido que cada partido sea especial, creando grandes mitos en momentos puntuales. No es que el Mundial sea el torneo de más calidad, sino que su temporalidad permite saber qué futbolistas dan la cara en el momento exacto que hay que darla. No se trata de regularidad, sino de tener el pico de genialidad al alza justo en junio de cada cuatro años.

Esta creación de grandes mitos de manera continua va añadiendo una capa emocional que puede tapar la verdadera realidad de las selecciones. Se puede dar el caso, y se ha dado muchas veces, de que el mito esté muy por encima de la calidad actual del equipo en cuestión, lo que hace que una derrota lógica sea tomada como el sorpresón del siglo (Brasil sabe mucho de esto).

Este por ser el último Mundial, es el que más mitos lleva a la espalda. Por eso es el Mundial en el que más mitos caerán de manera imprevisible, aunque su caída sea de lo más previsible si nos basamos únicamente en el estado de forma actual.

Y es que el peso de la historia suele ser eso, una carga demasiado poderosa para quien sabe que no está a la altura de su pasado.

Selecciones que pueden romper los pronósticos

Dicho esto, en este Mundial sigue habiendo favoritos. Selecciones que no solo tienen una historia detrás, sino que además cuentan con plantillas muy potentes en la actualidad. Es el caso de España, Francia, Argentina, Inglaterra o Portugal.

Pero por las condiciones de esta edición, es bastante seguro que algunas de estas selecciones se darán un batacazo y que otras menos potentes llegarán más lejos de lo esperado. ¿Quienes? Bueno, es el Mundial donde es más difícil predecir, la verdad. Pero si tenemos que decir tres, nos quedamos con México, que tiene detrás la fuerza se ser uno de los anfitriones, Noruega, que cuenta con el mejor delantero centro del mundo, Haaland, y Turquía, con dos de los talentos jóvenes del momento, Arda Güler y Kenan Yildiz.

Factores que aumentan la imprevisibilidad del torneo

A todo esto que ya hemos comentado, tenemos que añadir los factores contextuales del Mundial 2026. El primero de ellos, y el que más preocupa a entrenadores y cuerpos médicos, es el calor. Los horarios en los que se jugarán la mayoría de partidos pueden ser perfectamente denominados como criminales. El hecho de que se haya querido que Europa pueda seguir el torneo sin necesidad de trasnochar ha provocado que muchos encuentros se jueguen a medio día. En verano. Una auténtica barbaridad que va a provocar partidos más lentos e igualados, lo que inevitablemente producirá más sorpresas.

A esto se le suma el cansancio provocado por una temporada larguísima que empezó precisamente en el pasado Mundial de clubes celebrado también en Estados Unidos y también con temperaturas que incomodarían al mismísimo diablo.

El papel de la afición, las sedes y el formato

A pesar de ser el Mundial con más equipos y más partidos de la historia, curiosamente no es la Copa del Mundo con más estadios para jugar. Ese honor corresponde al primer Mundial organizado de forma conjunta por dos países, Corea y Japón en 2002.

Sin embargo, es el Mundial con las sedes más alejadas entre sí. Se juega en tres países gigantescos con una pasión hacia el fútbol muy diferente entre ellos, lo que seguramente haga que no sea lo mismo jugar en una ciudad que en otra.

Eso sí son tres países con una capacidad organizativa fuera de toda duda, lo que afortunadamente rebajará la imprevisibilidad en lo que se refiere a las cosas que pasen fuera del campo. En este sentido, seguramente sea el mundial más seguro de la historia. Aquí no habrá peleas de hinchas ni ultras caminando por las calles y tirando sillas. Al menos no tiene pinta de que esto suceda.

En cuanto al formato, es otro de los factores que jugará a favor de las sorpresas, como ya hemos comentado. Un formato que hará que entre los equipos haya diferencias muy grandes en cuanto a los kilómetros que tendrán que recorrer entre partido y partido. Habrá selecciones que lleguen más cansadas que otras. Punto para la imprevisibilidad.

Qué podemos esperar de la previa al gran torneo

Pues prácticamente lo que se espera de cualquier previa de un Mundial de fútbol. Promociones con el logo de la Copa Mundial en cualquier tienda de cualquier producto, desde cereales para el desayuno hasta sombrillas para la playa, cromos y, sobre todo, horas y horas de análisis en medios de comunicación y millones de tuits discutiendo sobre la última hora de los futbolistas.

Y es que estamos en la época con mayor cantidad de información producida por minuto, aumentada considerablemente en la previa de eventos de este tipo. Una cantidad de información que, seguramente, también suba el favoritismo de las selecciones con historia y que, por tanto, produzca que su eliminación sea aún más sorprendente e imprevisible.