El bicampeón mundial Fernando Alonso volvió a dejar en claro que el proyecto de Aston Martin está en plena etapa de construcción. Tras el Gran Premio de Canadá, el piloto asturiano analizó el presente del equipo y explicó por qué las expectativas de un salto de rendimiento están puestas en las actualizaciones previstas para el receso de verano.
En Montreal, Alonso protagonizó un arranque prometedor: desde la posición 19 logró escalar hasta el top 10, aprovechando la elección estratégica de neumáticos blandos frente a rivales que apostaron por intermedios. Sin embargo, un problema con el asiento lo obligó a abandonar en la vuelta 23. “Tuvimos un buen comienzo y peleamos dentro del top 10. La elección de neumáticos fue acertada. Lamentablemente, el problema con el asiento nos obligó a retirarnos”, explicó.
Más allá del abandono, el español subrayó que el AMR26 mostró señales de progreso respecto a Miami, donde la fiabilidad había sido la principal novedad. “El coche fue más competitivo y eso nos da confianza para lo que viene”, añadió.
Alonso insistió en que el verdadero salto llegará con las actualizaciones programadas para mitad de temporada, cuando el equipo introduzca mejoras aerodinámicas y de rendimiento que podrían redefinir su competitividad. Hasta entonces, el objetivo será optimizar el paquete actual y aprovechar las oportunidades que ofrecen circuitos con características particulares.
En ese sentido, el Gran Premio de Mónaco (5 al 7 de junio) aparece como una cita especial. “Mónaco es un circuito muy diferente, muy lento. El motor será un poco menos importante allí, así que tenemos una esperanza extra”, señaló Alonso, consciente de que en el Principado la precisión del piloto y la puesta a punto del chasis pesan más que la potencia bruta.
Del otro lado del garaje, Lance Stroll no pudo brillar en su carrera de casa y finalizó en la posición 15, con dificultades para encontrar temperatura en los neumáticos y falta de velocidad en las rectas. “El rendimiento del coche no está donde necesitamos que esté y aún queda mucho trabajo por hacer”, reconoció el canadiense.
El panorama refleja que Aston Martin atraviesa una etapa de transición: con mejoras parciales en fiabilidad y ritmo, pero a la espera de las actualizaciones clave que podrían marcar un antes y un después en la segunda mitad del campeonato.
Para Alonso, la cita en Mónaco representa una oportunidad singular. Su experiencia y talento en un trazado donde el margen de error es mínimo podrían darle al equipo un resultado que refuerce la confianza antes del receso. En un campeonato dominado por la regularidad de Red Bull y la recuperación de Ferrari y McLaren, Aston Martin busca consolidarse como un contendiente sólido en la lucha por los puntos.
La expectativa está puesta en el verano europeo, pero el Principado ofrece un escenario ideal para que Alonso vuelva a demostrar por qué sigue siendo uno de los pilotos más respetados y admirados de la Fórmula 1.
True mastery takes time.
— Aston Martin (@astonmartin) April 14, 2026
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