La investigación por la desaparición de Agostina Vega entró en una etapa de máxima tensión en Córdoba. Tras los últimos cruces de datos, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, apuntó con dureza contra Claudio Barrelier, el único detenido de la causa, y aseguró que el imputado “en cada declaración miente más y embarra más la cancha”.
Para las autoridades, el sospechoso montó una red de contradicciones que se fue cayendo a pedazos gracias al rastreo de los domos y las cámaras de seguridad de la zona. El seguimiento fílmico no solo tiró abajo sus coartadas, sino que ubicó a Barrelier en un descampado de Ampliación Ferreyra en la ventana de tiempo clave: entre el momento en que la adolescente desapareció y su posterior detención. En ese predio se concentran hoy los rastrillajes ordenados por el fiscal Raúl Garzón.

El análisis de los registros de video fue letal para el relato del acusado. La primera versión de Barrelier indicaba que se había despedido de Agostina en una esquina y que ella se había subido a otro auto. Sin embargo, los registros muestran otra cosa. Tampoco funcionó su intento de camuflar las pruebas: cuando los investigadores le mostraron un video donde se veía a una joven entrar a su casa, el detenido aseguró que era su propia hija. La madre biológica de la nena lo desmintió y la familia de Agostina reconoció a la menor en las imágenes.
“También miente cuando dice que a la hora sale de su casa, cuando no tenemos ningún registro de que así fuera. Con el seguimiento de domos pudimos determinar que muchas de las cosas que declaró son absolutamente mentira”, sentenció Quinteros, quien remarcó que el imputado busca ocultar información para entorpecer el avance de la causa.
El otro punto crítico de la pesquisa es un Ford Ka negro que utiliza el acusado. Aunque el abogado defensor de Barrelier, Jorge Sánchez del Bianco, argumentó que su cliente usaba el coche prestado por una vecina de barrio Yofre para trasladar herramientas de trabajo, la Justicia avanzó sobre el vehículo de manera directa.
El auto no fue entregado voluntariamente; la policía lo secuestró tras comprobar por las cámaras que el sospechoso lo usó el pasado lunes para ir, precisamente, a la zona del descampado donde continúa la búsqueda de la menor. Un dato que encendió las alarmas de la Policía Científica es que el vehículo fue hallado completamente lavado, por lo que ahora es objeto de peritajes exhaustivos para intentar encontrar rastros que sumen luz al caso.
El ministro de Seguridad insistió en el respaldo hacia las directivas de los tribunales cordobeses y concluyó manifestando que “estamos convencidos de que las pistas que está investigando el fiscal nos van a llevar a encontrar en definitiva a Agostina”.