Hasta hace una semana, Claudio Barrelier era un nombre completamente desconocido. Hoy, a sus 33 años, quedó en el centro de una de las investigaciones criminales que más conmocionan a Córdoba y el país: está señalado como el principal acusado por la desaparición y el presunto femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años cuyos restos fueron hallados hoy tras varios días de búsqueda.
La investigación lo ubica como una de las últimas personas que habría tenido contacto con la menor antes de que desapareciera. A partir de allí, su vida personal, sus antecedentes y sus vínculos comenzaron a ser analizados por los investigadores.
Barrelier trabajaba en el área de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba. Según trascendió, había ingresado al municipio como becario y posteriormente continuó desempeñándose dentro de esa estructura. En sus redes sociales exhibía con frecuencia imágenes vinculadas a actividades institucionales y de educación vial.

Sin embargo, su perfil público no se limitaba a la actividad laboral. También desarrollaba una intensa militancia dentro del peronismo cordobés, espacio en el que participó de actos partidarios, inauguraciones de unidades básicas y actividades de campaña.
Las publicaciones que compartía en redes sociales muestran su cercanía con dirigentes y referentes del oficialismo provincial y municipal. En distintas fotografías aparece junto a funcionarios y dirigentes políticos en encuentros partidarios realizados durante los últimos años.
Otro aspecto que llamó la atención de los investigadores fue su relación con el mundo del fútbol. Barrelier es identificado como hincha de Instituto y frecuentaba habitualmente la cancha de la Gloria. Fuentes vinculadas al club señalaron que mantenía contacto con integrantes de la barrabrava y que se movía dentro de ese ambiente desde hacía tiempo.
Pero uno de los elementos que más peso adquiere ahora en la reconstrucción de su perfil es un antecedente judicial previo. Según trascendió, el acusado ya había estado detenido en una causa por privación ilegítima de la libertad iniciada a partir de la denuncia de otra mujer. Ese expediente continuaría abierto.
La investigación también busca determinar el alcance de la relación que mantenía con el entorno de Agostina. Distintas versiones indican que Barrelier conocía desde hacía tiempo a la madre de la adolescente, un vínculo que ahora aparece bajo la lupa de los investigadores por la confianza que podría haber generado entre las partes.

Mientras los peritos analizan teléfonos celulares, cámaras de seguridad y distintos elementos secuestrados durante los procedimientos, los fiscales intentan reconstruir los movimientos del acusado durante las horas previas y posteriores a la desaparición de la joven.
En los últimos días, además, algunas de sus declaraciones generaron interrogantes dentro de la causa. Los investigadores trabajan sobre presuntas contradicciones y cambios de versión que podrían resultar relevantes para esclarecer qué ocurrió con Agostina.
Por ahora, Barrelier permanece detenido y es el principal apuntado en el expediente. La investigación continúa avanzando sobre su entorno, sus comunicaciones y sus desplazamientos para determinar si actuó solo o si hubo otras personas involucradas en uno de los casos que más impacto causó en Córdoba durante las últimas semanas.