La jornada sabatina en Roland Garros combinó sensaciones drásticamente opuestas para el tenis argentino en París. Francisco Cerúndolo, posicionado como el vigésimo sexto del ranking mundial, no logró sostener la inercia positiva de la delegación y quedó eliminado en la tercera ronda del Grand Slam francés. El mayor de los hermanos se despidió tras una batalla repleta de altibajos emocionales y tenísticos sobre el polvo de ladrillo.
Su verdugo fue el estadounidense Zachary Svajda, número 85 del escalafón ATP, quien se impuso con parciales de 6-3, 6-4, 3-6, 4-6 y 6-3. El enfrentamiento se extendió por más de tres horas en la ruidosa Pista 14 del complejo. De esta manera, el norteamericano se tomó revancha de duelos previos en el circuito y selló su primera clasificación hacia la segunda semana de un torneo grande.
La eliminación de Francisco se produjo apenas unas horas después de que su hermano menor, Juan Manuel Cerúndolo, concretara una verdadera hazaña. Tras haber eliminado ayer a Jannik Sinner en una jornada inolvidable, Juanma avanzó a los octavos de final superando al español Martín Landaluce en un maratónico partido de casi seis horas. Esa gesta familiar previa sumó presión a un Francisco que se mostró fastidioso e incómodo en la cancha, a tal punto que en el quinto set gritó ofuscado: "La vida me odia, bolu... Te juro. Me odia".
🗣 "La vida me odia, boludo. Te juro. Me odia"
— Tiempo De Tenis (@Tiempodetenis1) May 30, 2026
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El desarrollo del match evidenció los problemas que arrastró el porteño para controlar sus demonios internos frente a un rival sumamente sólido. Incluso, durante el tercer set, protagonizó un tenso cruce gestual con su entrenador, el uruguayo Pablo Cuevas, exigiéndole que abandonara el box del equipo. Aunque logró reaccionar y forzar un parcial definitivo, el cansancio mental terminó pasándole factura en el quinto capítulo.
A pesar de haber conectado más aces (13 frente a 10 del estadounidense) y tener un mayor porcentaje de primer servicio (64% contra 58%), Fran cayó sin atenuantes debido a la efectividad de su rival en momentos clave. Svajda estuvo más fino con los puntos ganados desde el saque (76% en el primer servicio y 52% en el segundo, superando el 73% y 50% del argentino) y mostró una altísima eficacia al concretar 6 de 9 break points (67%), frente a los 5 de 11 (45%) aprovechados por Cerúndolo. El historial del enfrentamiento entre ellos queda ahora con el norteamericano arriba por 2-1.
La decepción nacional se profundizó en el Court Simonne-Mathieu con la derrota de Francisco Comesaña. El marplatense rozó la gloria en el considerado partido del día, batallando durante cinco horas y 13 minutos ante el experimentado italiano Matteo Berrettini. El exfinalista de Wimbledon se llevó la victoria por 7-6 (3), 5-7, 6-7 (4), 6-4 y 7-6, en una definición por super tie-break que culminó 15-13, frustrando al argentino que dispuso de dos match points a su favor.
Por el lado del cuadro femenino, la ilusión de Solana Sierra se desvaneció de manera abrupta en la tercera ronda del certamen. La joven marplatense de 21 años sufrió una contundente derrota por un doble 6-0 frente a la experimentada rumana Sorana Cîrstea en menos de una hora de juego. Para colmo, completó su despedida definitiva de París al caer más tarde en la segunda ronda de dobles junto a la brasileña Ingrid Gamarra Martins.
A pesar de las duras caídas de este sábado, la delegación nacional mantendrá los focos puestos en Juan Manuel Cerúndolo, quien asoma como la gran esperanza en el cuadro de singles masculinos. El tenis argentino asimiló el golpe de tres eliminaciones que dejaron la impresión de que se fueron por muy poco, pero celebra en la gran mayoría celebrarán crecimientos en el ranking por haber llegado a la tercera ronda de la mítica arcilla francesa.