31/05/2026 - Edición Nº1209

Sociedad


Dolor irreparable

Córdoba: así fueron los incidentes tras confirmarse el asesinato de Agostina Vega

31/05/2026 | El hallazgo de los restos de la adolescente de 14 años desató la furia de vecinos y familiares. Hubo pedradas, gases lacrimógenos y fuego frente a un destacamento.



La peor noticia transformó la angustia en una bronca incontrolable. Confirmado el hallazgo de los restos de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que llevaba una semana desaparecida, la ciudad de Córdoba se convirtió en el escenario de una noche de furia, reclamos y graves incidentes entre la policía y los vecinos.

Apenas empezó a correr el dato del crimen, la gente del barrio General Mosconi se concentró frente a la casa de la familia, en la calle Alem al 3700. Los mismos carteles que antes pedían por su aparición con vida pasaron a exigir justicia a los gritos. Dentro de la vivienda, el dolor era total. "Nadie nos escuchó. No hicieron nada. Cuánto se tardaron", reclamaba conmovida una tía de la menor.

Afuera, la tensión escaló rápido. Los manifestantes apuntaron contra Claudio Barrelier —el único detenido—, pero también contra la policía, el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la demora en activar la Alerta Sofía. "Les importó más un partido de fútbol que la desaparición de una chica", cuestionó con indignación una vecina. Ante el clima de descontrol, varios comerciantes de la zona decidieron cerrar sus persianas temprano.

Represión y dolor en el barrio

La mamá de Agostina, Melisa Heredia, no estuvo en el lugar. Sufrió una fuerte descompensación antes de que se formalizara la noticia y terminó internada en terapia intensiva con un cuadro de deshidratación severa e hipertensión. Su abogado, Carlos Nayi, confirmó que la mujer todavía no sabe el trágico desenlace de la búsqueda.

En la calle, el dolor unió a vecinos y compañeros de colegio de la víctima. "Haya sido lo que haya sido, no merecía morir. Tenía 14 años, toda la vida por delante", lamentaba una de las adolescentes del barrio.

La furia de la marcha se trasladó directo hacia el Destacamento Policial Juan Pablo II. Hubo quema de neumáticos y una lluvia de piedras contra el edificio, lo que desató la respuesta de la policía con gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a la multitud.

En medio de las corridas, Miguel Heredia, abuelo de Agostina, resumió el sentir de la familia: "No esperaba esta noticia, es la peor que pudimos recibir en nuestra vida. A mi nieta me la mataron. Voy a seguir marchando hasta que caigan todos los que tengan algo que ver con su muerte".