Los Mundiales de fútbol funcionan como una suerte de tregua no escrita dentro de la política argentina. La actividad parlamentaria se reducía al mínimo, las sesiones desaparecían de la agenda y el Congreso ingresaba en un período de baja intensidad que coincidía con la máxima cita deportiva internacional. El Gobierno nacional pretende alterar esa costumbre histórica.
La Libertad Avanza ya trabaja en una agenda legislativa que buscará mantener en funcionamiento tanto la Cámara de Diputados como el Senado durante todo el desarrollo del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Al mismo tiempo que la Scaloneta busque el bicampeonato mundial, el oficialismo prevé una intensa actividad de comisiones durante junio y no descarta convocar a sesiones en la segunda quincena del mes para avanzar con el paquete de reformas impulsado por la Casa Rosada.
LEY DE SOCIEDADES. Como indica el Jefe de Gabinete @madorni, el presidente @JMilei está enviando al Congreso un proyecto de reforma de la Ley General de Sociedades del presidente Lanusse, que nos debíamos hace tiempo. Se suma al conjunto de reformas muy profundas que estamos… https://t.co/mYGOIAYhDB
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) May 29, 2026
Entre las iniciativas que ya comenzaron su recorrido parlamentario figura la denominada "Ley de Lobby", destinada a regular la actividad de grupos de interés que buscan influir sobre las decisiones del Poder Ejecutivo y del Congreso. También ingresó el denominado "Super RIGI", una ampliación del régimen de incentivos para grandes inversiones orientada a proyectos vinculados con energías alternativas y la economía del conocimiento.
A ese menú se suma la Ley de Prevención de la Ludopatía Digital, que ya comenzó a ser analizada en el Senado, y la iniciativa oficial para derogar la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos. La estrategia legislativa tiene un denominador común: el oficialismo controla las principales comisiones que deberán intervenir en el tratamiento de cada uno de estos proyectos, garantizando así el manejo de los tiempos parlamentarios y del ritmo del debate.
Buena parte de la agenda que el Gobierno pretende acelerar durante el Mundial lleva el sello del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. La semana pasada, Federico Sturzenegger anticipó una profunda reforma de la Ley de Sociedades destinada a simplificar la creación de empresas, agilizar trámites y establecer nuevas reglas para sociedades automatizadas que operen mediante algoritmos.
Entre las iniciativas que prepara la cartera desreguladora figuran la habilitación de la venta de medicamentos de venta libre en kioscos y supermercados, la eliminación de restricciones para la exhibición de esos productos en góndolas y una reforma del mercado inmobiliario que eliminaría la matrícula obligatoria para corredores y martilleros.
Mientras Diputados organiza el tratamiento de los nuevos proyectos, el Senado también prepara una semana con actividad.El próximo miércoles comenzará el debate de la denominada "Ley Hojarasca", iniciativa que ya cuenta con media sanción de Diputados y que propone eliminar decenas de normas consideradas obsoletas dentro del ordenamiento jurídico argentino.

La Cámara Alta también deberá abordar en las próximas semanas las modificaciones al régimen de subsidios por zona fría, aprobadas recientemente por Diputados y que generaron fuertes cuestionamientos de legisladores de distintas provincias. Además, el jueves está prevista una sesión para tratar pliegos judiciales, un acuerdo de pago de deuda con fondos de inversión por 171 millones de dólares y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada. Con el Mundial como telón de fondo, el Gobierno apuesta por trabajar en medidas clave mientras los argentinos estén gritando los goles de la Selección.
Economista graduado en la Universidad Nacional de La Plata y doctorado en el MIT, Federico Sturzenegger acumula una extensa trayectoria en la gestión pública. Fue secretario de Política Económica durante el gobierno de Fernando de la Rúa, presidente del Banco Ciudad durante la administración de Mauricio Macri en la CABA y posteriormente titular del Banco Central de la República Argentina entre 2015 y 2018.

Tras varios años alejado de cargos ejecutivos, regresó al centro de la escena política con la llegada de Javier Milei a la Presidencia, convirtiéndose en uno de los principales impulsores del programa de desregulación económica y reducción del aparato estatal. Desde su ministerio se convirtió en una de las figuras más influyentes del Gobierno y en el responsable político de buena parte de las reformas estructurales que la administración libertaria busca convertir en ley.