Las retenciones, el desencanto creciente de una parte del sector agropecuario con el gobierno nacional y el futuro político de la provincia de Buenos Aires fueron algunos de los ejes de la entrevista que el diputado bonaerense de la Coalición Cívica, Luciano Bugallo, brindó en El Living de NewsDigitales.
Referente del interior productivo y una de las voces más activas en defensa del sector agropecuario dentro de la Legislatura bonaerense, Bugallo sostuvo que la Argentina podría funcionar sin retenciones, cuestionó duramente la gestión de Axel Kicillof, contó cómo conoció a Elisa Carrió y aseguró que, pese a compartir buena parte de las ideas económicas de Javier Milei, mantiene diferencias importantes con el Presidente en cuestiones institucionales y éticas. ¿Diego Santilli le parece un buen candidato para el 2027?
Uno de los principales temas de la conversación fue el esquema de retenciones a las exportaciones agropecuarias. Para Bugallo, la experiencia de los países vecinos demuestra que es posible sostener las cuentas públicas sin recurrir a ese impuesto.
“Uruguay no tiene retenciones, Brasil no tiene retenciones, Chile no tiene retenciones. Y sin embargo son países que en los últimos 20 años nos han sacado varios cuerpos de ventaja”, afirmó.
Según explicó, la elevada presión fiscal sobre el agro no se tradujo en mejores condiciones para el desarrollo del país. “Nos hemos encontrado que tenemos un país retrasado en infraestructura, en calidad de vida, en índices productivos y en rindes”, sostuvo.
Bugallo aseguró que existen estudios realizados junto a especialistas y entidades vinculadas al sector que muestran que la eliminación de las retenciones podría compensarse mediante una mayor producción, más ganancias empresarias y una reducción del gasto público.
“La cuenta que teníamos era que eliminando retenciones a cero el Estado no perdía en el ejercicio anual”, señaló. Y agregó: “Mayor facturación significa mayor pago de impuesto a las ganancias, más producción y más recaudación. La cuenta da”.
También cuestionó algunos regímenes de promoción económica. “Hoy regímenes especiales como el de Tierra del Fuego le cuestan al Estado un tercio de lo que se recupera por retenciones”, indicó.

Consultado sobre la relación actual entre el sector agropecuario y el gobierno libertario, Bugallo sostuvo que todavía existe respaldo, aunque advirtió señales de desgaste.
“La está pasando mal, está con los números muy justos, pero cuando mira el escenario y ve al kirchnerismo tratando de reorganizarse eso lo espanta”, explicó respecto del productor agropecuario.
Para el legislador, el campo sigue siendo uno de los sectores que más aporta a la economía nacional sin recibir beneficios equivalentes: “El campo viene aportando 50 o 70 mil millones de dólares por año y no tenemos un agro-RIGI”.
En ese sentido, remarcó que los reclamos del interior exceden la cuestión tributaria: “No tenés ningún tipo de mejora en infraestructura, caminos rurales, seguridad o conectividad”.
Y agregó: “La maquinaria recaudadora está a full. Te cobran peajes, te ponen multas, pero las rutas están destrozadas”.

Bugallo definió su relación con el oficialismo nacional con una frase que resume su posición política: “Yo soy políticamente opositor a Milei. Ideológicamente estoy alineado. Soy liberal desde siempre”, aseguró.
Recordó que acompañó al actual Presidente en el balotaje de 2023 y que esperaba avances más profundos en materia de desregulación y reducción impositiva: “Tuve esperanzas de que algunas cosas se iban a hacer, pero sigo esperando que pase”. Consultado sobre una eventual candidatura de Milei en 2027, evitó dar una definición cerrada. “Primero hay que ver cuáles son las opciones”, respondió.
“Coincido en las ideas pero tengo muchas diferencias en las cuestiones éticas. Me genera mucho rechazo el trato a quien piensa distinto”, subrayó, pero descartó de plano votar a cualquier alternativa peronista.
“Si no me votás una ley sos un espanto, pero después sos un patriota y te invito a comer a Olivos si me apoyás. Esa falta de coherencia no me gusta en absoluto”, agregó.
Durante la entrevista, Bugallo recordó cómo conoció a Elisa Carrió y su participación en los movimientos ciudadanos que impulsaron las masivas movilizaciones contra el kirchnerismo durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
“A Lilita la conocí en 2012. Teníamos un sitio donde hacíamos militancia ciudadana y participamos de los cacerolazos del 8N y del 13S”, recordó.
Según contó, aquellas movilizaciones fueron determinantes para que la oposición comenzara a construir una alternativa común: “Logramos que la oposición se juntara. Creo que esa fue la génesis de Cambiemos”.
También relató una anécdota sobre Carrió antes de la conformación de la alianza con Mauricio Macri: “Me dijo dos años antes que íbamos a terminar siendo gobierno con Macri. Y así fue. La vio mucho antes de que pareciera posible”.
Bugallo atribuyó parte de la pérdida de representación parlamentaria de la Coalición Cívica al rol incómodo que históricamente asumió el espacio.
“Nos toca señalar hechos de corrupción o falta de transparencia incluso cuando somos parte de una coalición de gobierno”, explicó.
Y reivindicó una frase que, según dijo, se repite con frecuencia cuando pasan los años: “Lilita al final tenía razón”.
También consideró que la decisión de no ocupar cargos ejecutivos durante el gobierno de Cambiemos terminó siendo una desventaja: “El resto pudo formar cuadros en el Estado y nosotros nos quedamos sin esa vidriera”.

El diputado fue particularmente duro con el gobernador bonaerense Axel Kicillof: “Su única gestión es decir que es diferente a Milei. Soy lo contrario, soy lo opuesto”.
Para Bugallo, el mandatario provincial forma parte de los problemas estructurales que enfrenta la Argentina.
“Kicillof es responsable del problema económico que atraviesa el país, de la falta de gestión en la provincia y de gran parte de la deuda económica que tiene la Argentina”, sostuvo.
Bugallo también se refirió al episodio que protagonizó cuando llevó a la Legislatura bonaerense un inflable de Cristina Fernández de Kirchner vestido con traje a rayas.
“No sé por qué se enojaron tanto. Me pareció una manera de simbolizar lo que muchos pensábamos. Mi idea fue expresar algo sin decir nada”, explicó.

Respecto del funcionamiento legislativo, fue crítico con la dinámica parlamentaria actual: “En la Legislatura no estamos resolviendo un solo problema. En todas las sesiones el 50% son beneplácitos donde siempre Perón tiene que ver”, ironizó.
Sobre el futuro de la oposición bonaerense, consideró que todavía existe margen para reconstruir acuerdos entre los sectores que integraron Juntos por el Cambio: “Si todos los actores estamos de acuerdo y Santilli sigue pensando lo mismo que en 2023, el acuerdo para que sea candidato a gobernador debería darse de forma natural”.
Y concluyó con una reflexión sobre la política argentina: “Muchas veces veo colegas que piensan de una manera y después votan todo lo contrario. En política está lo público, lo privado y los sótanos. El problema es qué pasa detrás de escena para que algunos cambien tan rápido de opinión”.