31/05/2026 - Edición Nº1209

Internacionales

Historia europea

Croacia: de una guerra devastadora a una potencia turística del Adriático

31/05/2026 | Con apenas tres décadas de vida como nación soberana, logró reconstruirse tras un conflicto sangriento y convertirse en uno de los destinos más visitados.



Durante gran parte del siglo XX, Croacia formó parte de Yugoslavia, un Estado que reunía a varias repúblicas de los Balcanes bajo un mismo gobierno. Sin embargo, el derrumbe del bloque comunista en Europa a finales de los años 80 abrió una nueva etapa política que cambiaría para siempre el destino de la región.

El 30 de mayo de 1990 se constituyó el primer Parlamento croata elegido democráticamente. Ese acontecimiento es considerado el punto de partida del proceso que conduciría a la independencia y que hoy se recuerda como una de las fechas más importantes de la historia moderna del país.

El camino hacia la independencia

En junio de 1991, las autoridades croatas proclamaron la separación de Yugoslavia. La decisión fue rechazada por sectores del gobierno federal y por grupos serbios que habitaban parte del territorio, lo que derivó en un conflicto armado que se extendió durante varios años.


El Palacio de Diocleciano en Split, uno de los complejos romanos mejor conservados del mundo y corazón histórico de la ciudad.

La llamada Guerra de Independencia Croata dejó miles de muertos, cientos de miles de desplazados y una profunda destrucción de ciudades, pueblos e infraestructura. Algunas de las imágenes más recordadas del conflicto fueron los bombardeos sobre la ciudad de Vukovar y los daños sufridos por el casco histórico de Dubrovnik, una de las joyas arquitectónicas del Mediterráneo.

La guerra concluyó en 1995, aunque la reintegración completa de algunas zonas disputadas se concretó años después mediante acuerdos internacionales.

La reconstrucción y el crecimiento

Tras el conflicto, Croacia inició un largo proceso de recuperación económica, institucional y social. El país modernizó sus infraestructuras, fortaleció sus instituciones democráticas y avanzó en su integración con Europa occidental.

Ese camino culminó en 2013 con el ingreso a la Unión Europea, un paso considerado histórico para una nación que apenas dos décadas antes atravesaba una guerra en su propio territorio. A comienzos de 2023 también adoptó el euro como moneda oficial, reemplazando a la kuna y profundizando su integración económica con el resto del continente.


Memorial en Vukovar, una de las ciudades más afectadas por la Guerra de Independencia Croata y símbolo de la reconstrucción nacional.

El fenómeno turístico

Hoy, Croacia es conocida por una realidad muy distinta a la que dominó los titulares de los años 90. Su extensa costa sobre el mar Adriático, sus más de mil islas y sus ciudades históricas la transformaron en uno de los destinos turísticos más populares de Europa.

Lugares como Dubrovnik, Split, Zadar y el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice atraen cada año a millones de visitantes. Las aguas cristalinas, los paisajes montañosos y el patrimonio cultural heredado de romanos, venecianos y austrohúngaros conforman una combinación única en la región.

La popularidad internacional creció aún más cuando Dubrovnik fue utilizada como escenario para varias producciones audiovisuales, entre ellas la exitosa serie Game of Thrones, lo que multiplicó el interés de viajeros de todo el mundo.

Con cerca de cuatro millones de habitantes, Croacia representa uno de los ejemplos más llamativos de transformación en Europa. En poco más de tres décadas pasó de atravesar una guerra que amenazó su existencia a consolidarse como una democracia integrada al continente y uno de los destinos turísticos más buscados del Mediterráneo.