Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, anunció una serie de modificaciones aprobadas por la IFAB que buscan un objetivo claro: aumentar el tiempo efectivo de juego y penalizar con dureza cualquier intento de interrumpir el ritmo del encuentro.
Estas normas, que ya se probaron en competencias como la MLS, se aplicarán de forma estricta en el certamen de 48 selecciones. "Nuestro objetivo es eliminar, en la medida de lo posible, las interrupciones", sentenció el histórico árbitro italiano.
Una de las reformas más drásticas afecta a los saques de banda y de meta. La FIFA busca que el juego no se detenga innecesariamente en los laterales o el fondo:
Para terminar con el "pasito a paso" de los jugadores reemplazados en el tramo final de los partidos, se implementará un protocolo de tiempo límite. El futbolista que deja la cancha tendrá un máximo de 10 segundos para salir por el lugar más cercano.

Si el jugador excede ese tiempo, el sustituto no podrá entrar de inmediato. El equipo deberá jugar con un hombre menos durante al menos un minuto de tiempo neto y solo podrá completar el cambio en la siguiente interrupción del juego.
Esta regla ya tuvo su primera víctima en el amistoso entre Japón e Islandia, donde los nórdicos sufrieron un gol mientras jugaban en inferioridad por una salida lenta.
En materia disciplinaria, la FIFA endurecerá la vigilancia sobre las confrontaciones entre rivales. Se prohibirá que los futbolistas se cubran la boca con la mano, el brazo o la camiseta durante una discusión o confrontación.
Si el árbitro considera que la actitud no es amistosa y el jugador intenta ocultar sus palabras, podrá mostrar la tarjeta roja de forma directa. La medida busca evitar insultos o discriminación que queden impunes ante la lectura de labios o las cámaras.
Otros puntos clave del nuevo reglamento:
Dado que el Mundial 2026 cuenta con una ronda adicional de eliminación, la FIFA decidió implementar dos momentos para "limpiar" las amonestaciones acumuladas.
Todas las tarjetas amarillas quedarán anuladas al finalizar la fase de grupos y volverán a borrarse tras concluir los cuartos de final. De esta manera, los futbolistas llegarán sin riesgo de suspensión por acumulación tanto a los octavos de final como a las semifinales.