02/06/2026 - Edición Nº1211

Política

Legislatura

Hospitales de PBA: el espacio clave que podría aliviar un duelo imposible de atravesar

02/06/2026 | La muerte perinatal constituye una de las experiencias más traumáticas que puede atravesar una familia. El antecedente de Ronald Reagan.



La diputada provincial del PRO Natalia Blanco presentó un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense para que todos los hospitales públicos de la provincia cuenten con espacios especialmente acondicionados para acompañar a madres, padres y familiares que atraviesan una pérdida gestacional o perinatal.

La iniciativa busca institucionalizar un abordaje integral del duelo perinatal mediante la creación de habitaciones de despedida y contención, con asistencia profesional y condiciones adecuadas para que las familias puedan transitar uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

El proyecto también propone visibilizar una problemática que, según sostiene la autora en los fundamentos, históricamente ha sido silenciada y minimizada tanto en el ámbito sanitario como en la sociedad.

Qué propone el proyecto de ley

La iniciativa establece que todos los hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires deberán disponer de una habitación especialmente diseñada para la despedida y contención emocional de padres y familiares ante una pérdida perinatal.

Según el texto, estos espacios deberán contar con:

  • Asistencia de profesionales de psicología o trabajo social.
  • Un ambiente adecuado para la despedida y el proceso de duelo.
  • Información y herramientas de apoyo para las familias afectadas.
  • Cualquier otro recurso que determine la futura reglamentación.

La propuesta contempla distintas situaciones de pérdida perinatal, incluyendo abortos espontáneos, muertes fetales y fallecimientos neonatales ocurridos durante los primeros días de vida.

Además, el Poder Ejecutivo provincial deberá designar la autoridad de aplicación encargada de implementar y supervisar la creación de estos espacios en todos los hospitales públicos, realizando las adecuaciones presupuestarias necesarias para su puesta en marcha.

Natalia Blanco junto a Sebastián Pareja

Ronald Reagan y la concientización sobre las pérdidas gestacionales

Uno de los aspectos que la legisladora resalta en los fundamentos del proyecto es el antecedente internacional vinculado a la concientización sobre la muerte gestacional y perinatal.

Blanco recuerda que "a nivel mundial, el duelo por la muerte perinatal y gestacional empezó a ser tratado en el año 1988 por el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan", quien proclamó octubre como mes de concientización sobre el embarazo y la pérdida infantil.

Según explica la diputada, la decisión surgió a partir de una petición impulsada por grupos de padres que habían atravesado estas experiencias y reclamaban reconocimiento institucional para una problemática que hasta entonces permanecía prácticamente invisibilizada.

En esa línea, señala que aquel antecedente contribuyó al desarrollo de iniciativas de sensibilización y conmemoración para honrar la memoria de los bebés fallecidos durante la gestación, el parto o los primeros momentos de vida.

Una pérdida que genera un profundo impacto emocional

En los fundamentos, Blanco sostiene que la muerte perinatal constituye una de las experiencias más traumáticas que puede atravesar una familia.

"La muerte de un hijo se reconoce como uno de los eventos vitales más estresantes que un adulto puede experimentar", afirma el proyecto, al describir consecuencias frecuentes como depresión, ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño, cambios en la alimentación y sentimientos de culpa.

La legisladora define la muerte perinatal como "esa muerte de la que nadie habla, que muchos callan y que causa un duelo con un profundo dolor silenciado", y sostiene que el foco de la atención sanitaria debe estar puesto también en las madres, los padres y el entorno familiar que sufren la pérdida.

El problema de los "muros de silencio"

Uno de los ejes centrales de la propuesta es la necesidad de romper con las barreras culturales que dificultan la elaboración del duelo.

Blanco advierte que existe una tendencia social a exigir que las personas se recuperen rápidamente de una pérdida, ocultando o minimizando el sufrimiento emocional.

"A menudo existe una tendencia generalizada a incitar a la persona en duelo a recuperarse rápidamente, tapar el llanto, seguir funcionando y rendir", sostiene el texto.

La diputada agrega que la construcción de "muros de silencio" alrededor de la muerte funciona como una estrategia de evasión del dolor, pero termina obstaculizando el proceso natural y saludable de elaboración de la pérdida.

Para la autora, cada experiencia de duelo es única y está atravesada por factores personales, familiares, sociales y culturales que condicionan la manera en que cada individuo procesa el sufrimiento.

La importancia de la despedida y los rituales

El proyecto pone especial énfasis en la necesidad de generar espacios que permitan a las familias despedirse de sus bebés de manera respetuosa y acompañada.

Según los fundamentos, los rituales vinculados a la muerte gestacional o perinatal cumplen una función fundamental porque ayudan a aceptar e integrar la realidad de la pérdida.

La iniciativa señala que muchas veces los padres no han tenido experiencias de convivencia con el bebé fuera del vientre materno e incluso pueden no haber visto su cuerpo tras el parto. Por ese motivo, destaca la importancia de facilitar momentos de encuentro, despedida y recuerdo.

"La recomendación de ver al bebé tras el parto, sostenerlo y despedirse de él" aparece como una herramienta que puede contribuir al inicio de un proceso de duelo saludable.

Blanco también remarca que estos espacios permitirían compartir la experiencia con familiares y seres queridos, validando el dolor de quienes atravesaron la pérdida y ofreciendo contención emocional en un contexto especialmente delicado.

Un espacio para el acompañamiento y el inicio del duelo

La diputada sostiene que las futuras habitaciones de despedida deberán cumplir dos funciones esenciales: acompañar a las familias durante las últimas horas de vida del bebé cuando corresponda y brindar apoyo en las primeras etapas del duelo.

En ese sentido, argumenta que el entorno debe garantizar intimidad, tranquilidad y ausencia de interrupciones para que cada familia pueda vivir ese momento de acuerdo con sus necesidades y tiempos.

"La creación de estas habitaciones busca brindar un espacio digno y respetuoso para que las familias puedan despedirse y procesar su duelo en un momento tan difícil", afirma el proyecto.

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