Diego Fernando Ponce tenía 46 años. Prestaba servicios en la sede de La Matanza de la Escuela de Policía Juan Vucetich. Cuatro motochorros intentaron robarle la camioneta en una calle del partido de La Matanza, se produjo un tiroteo y recibió un disparo que le costó la vida.
El episodio ocurrió en la localidad de Villa Dorrego donde la víctima fue interceptada por cuatro delincuentes que se movilizaban en dos motocicletas y buscaban apoderarse de su Ford EcoSport.
Según las primeras reconstrucciones realizadas por los investigadores, el ataque se produjo sobre la calle Apipe, entre Obligado y Zufriátegui. Allí, los asaltantes rodearon al efectivo y le exigieron que entregara el vehículo.

Lejos de resignarse al robo, Ponce se identificó como policía. Fue entonces cuando la situación se volvió caótica. En cuestión de segundos comenzó un intercambio de disparos que terminó con los delincuentes escapando del lugar.
Antes de huir, uno de los atacantes logró herir de gravedad al comisario. El proyectil impactó en la zona abdominal y lo dejó tendido sobre la calle.
La escena generó conmoción entre los vecinos, que rápidamente acudieron para asistirlo. Algunos de ellos lo trasladaron de urgencia a una Unidad de Pronta Atención (UPA) ubicada en el kilómetro 29, con la esperanza de que pudiera recibir atención médica a tiempo.

Sin embargo, los esfuerzos resultaron insuficientes. Ponce llegó al centro asistencial sin vida como consecuencia de la gravedad de la herida sufrida durante el enfrentamiento.
Mientras tanto, los cuatro delincuentes lograron escapar y permanecen prófugos. Los investigadores trabajan sobre distintos elementos de prueba para intentar identificarlos y reconstruir el recorrido que realizaron antes y después del ataque.
En ese marco, se analizan cámaras de seguridad de la zona y se recaban testimonios de vecinos que pudieran haber observado movimientos sospechosos en las horas previas al crimen.
La principal hipótesis sostiene que los motochorros intentaron concretar un robo más sin advertir que la persona a la que habían elegido como víctima era un integrante de la fuerza policial. Lo que siguió fue una secuencia de pocos segundos que terminó con la muerte de Fernando Ponce y una nueva investigación por homicidio en el partido de La Matanza.