El escándalo en torno a la supuesta salida de Tom Hardy de Tierra de Mafia continúa generando repercusiones en Hollywood, pero nuevos detalles revelan que la historia oficial está lejos de lo que se difundió inicialmente. Aunque a finales de mayo diversos reportes afirmaron que el nominado al Oscar había sido despedido de la producción de Paramount+ tras fuertes cruces con los productores Jez Butterworth y David Glasser, una investigación publicada por el medio estadounidense Page Six desmiente esa versión. Según informaron fuentes de la industria a dicha publicación, el actor que interpreta al protagonista Harry Da Souza no fue echado del set, sino que él mismo manifestó su deseo de no regresar para una tercera temporada tras un complejo y desgastante rodaje.
De acuerdo con los testimonios obtenidos por Page Six, la filmación de la segunda temporada se convirtió en una especie de tormenta perfecta que afectó el clima de trabajo. Por un lado, Hardy no estaba acostumbrado al ritmo frenético y demandante que caracteriza a las producciones televisivas; por el otro, el creador original del show, Ronan Bennett, fue reemplazado como showrunner por Jez Butterworth, un guionista que en ese momento se encontraba sobrepasado de tareas debido a múltiples compromisos externos. Esta transición alteró la dinámica que había funcionado con éxito durante el primer año y generó fuertes desentendimentos entre las dos principales figuras del programa.

El conflicto principal surgió cuando Hardy solicitó ver la mayor cantidad de guiones posibles con el fin de construir el arco dramático de su personaje de cara a los nuevos episodios. Ante este pedido, Butterworth le hizo saber al actor que la televisión no funciona bajo esa lógica, obligando al elenco en reiteradas ocasiones a aprender sus líneas el mismo día de la filmación. Esta situación provocó que el protagonista pasara largos períodos de espera dentro de su trailer, lo que derivó en sucesivos retrasos en el plan de rodaje y en un considerable aumento del presupuesto. Al respecto, una fuente de la producción describió el choque de visiones explicando que “tenés un guionista de primer nivel que tiene mucho poder y que tiene una metodología de ‘no sé hacia dónde va esto’ y luego un actor de primer nivel que está acostumbrado a conocer todo el arco de un personaje en una historia”, aunque aclaró que todo se manejó de forma pasivo-agresiva y que nunca llegó a ser una disputa violenta.
A medida que el rodaje llegaba a su fin, Hardy comunicó que cumpliría con sus compromisos de promoción pero que no renovaría su contrato, lo que llevó a los productores de 101 Studios a entrar en pánico y buscar activamente un reemplazo. Page Six reveló que los responsables del proyecto se acercaron primero a Colin Farrell, quien rechazó la propuesta, y luego iniciaron conversaciones con Idris Elba. Sin embargo, las negociaciones se congelaron cuando los falsos rumores de despido inundaron los medios de comunicación, una narrativa que según los allegados era absurda, ya que “no podés ser despedido si tenés un contrato de dos años”.

La situación se volvió aún más caótica cuando el conflicto fue tergiversado en las redes sociales, donde diversos usuarios comenzaron a difundir el falso rumor de que la ganadora del Oscar Helen Mirren, coprotagonista de la serie, había provocado el despido de Hardy debido a diferencias políticas relacionadas con el conflicto palestino-israelí. La bola de nieve digital creció al punto de generar agresiones hacia la actriz de 80 años, obligándola a desactivar los comentarios en sus redes sociales. Las fuentes del set desmintieron categóricamente cualquier trasfondo político en el rodaje y aseguraron que, lejos de existir una rivalidad, tanto Mirren como Pierce Brosnan apoyaron en privado a Hardy ante las acusaciones de comportamiento caprichoso. De hecho, Mirren llegó a publicar una foto de su compañero con la frase “te amo ahora y siempre”.
Ante el revuelo mediático y el peligro de perder definitivamente la continuidad del show, los ejecutivos de Paramount mantuvieron una reunión telefónica de emergencia con las partes involucradas para intentar recomponer la relación y asegurar la participación de Hardy en la tercera temporada. Mientras los representantes del actor, la plataforma de streaming y la productora 101 Studios prefirieron no emitir comentarios oficiales, las negociaciones para mantener al protagonista al frente de Tierra de Mafia continúan abiertas.