02/06/2026 - Edición Nº1211

Internacionales

Asuntos públicos

La ONU le dio a Argentina la máxima nota estadística en seguridad pública

02/06/2026 | El reconocimiento de UNODC fortalece la credibilidad internacional del país y respalda la gestión oficial en seguridad.



Argentina consiguió un respaldo internacional clave para su política de seguridad: alcanzó el Grado de Calidad Estadística “A” en el Sistema Nacional de Información Criminal, la calificación más alta otorgada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. El reconocimiento, informado por el Ministerio de Seguridad Nacional, ubica al país en el nivel superior de los estándares internacionales para producir, ordenar y publicar estadísticas criminales oficiales. En una región donde muchas veces la discusión sobre seguridad queda atrapada entre relatos políticos y datos fragmentados, la certificación funciona como una señal concreta de transparencia institucional. 

El logro tiene una lectura política favorable para el Gobierno porque no depende de una declaración interna, sino de una evaluación técnica externa. La revisión fue realizada sobre la operación estadística del Sistema Nacional de Información Criminal, con base en los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales y el Marco Nacional de Aseguramiento de la Calidad para las Estadísticas Oficiales de Naciones Unidas. En términos simples, Argentina no solo dice que mide mejor: recibió una validación internacional sobre cómo produce sus datos de seguridad. 

Argentina 


Argentina es un país sudamericano de gran envergadura con un terreno que incluye las montañas de los Andes, lagos glaciales y praderas en las Pampas, la tierra tradicional de pastoreo de su famoso ganado.

Un respaldo externo en una agenda sensible

La seguridad es una de las áreas donde la calidad de la información define la calidad de la política pública. Sin datos confiables, no hay diagnóstico serio; sin diagnóstico serio, cualquier estrategia queda expuesta al voluntarismo. Por eso el reconocimiento de UNODC importa más allá del sello: confirma que el país fortaleció su capacidad para reunir información criminal de las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y las fuerzas federales bajo un esquema común. Esa coordinación federal es central en un país donde el delito cambia según territorio, frontera, economía local y capacidad operativa del Estado.

El dato llega, además, en un momento políticamente favorable para la administración nacional. Durante la presentación de las Estadísticas Criminales 2025, el Ministerio de Seguridad informó que la tasa de homicidios dolosos bajó de 4,4 cada 100.000 habitantes en 2023 a 3,6 en 2025, el nivel más bajo de la serie oficial según la cartera. También reportó caídas en robos, hurtos y homicidios dolosos con víctimas mujeres. La certificación internacional no reemplaza esos resultados, pero les da un marco de mayor credibilidad: permite discutir la baja del delito sobre una base estadística auditada por estándares externos. 

Argentina se diferencia en la región

En América Latina, la comparación internacional en seguridad suele estar atravesada por un problema básico: no todos los países miden igual, no todos publican con la misma regularidad y no todos tienen la misma consistencia metodológica. En ese contexto, que Argentina obtenga la máxima calificación estadística en información criminal le permite mostrar una ventaja institucional concreta. No se trata solo de tener menos violencia letal que otros países de la región, sino de poder demostrarlo con una arquitectura de datos reconocida por Naciones Unidas.


Alejandra Monteoliva junto a Marco Gonzalez, Ministerio de Seguridad Nacional. 

El mensaje político es claro: para el Gobierno, el orden público no se construye solo con despliegue policial, sino también con información confiable, trazabilidad y rendición de cuentas. Esa combinación le permite presentar la baja del delito como parte de una política verificable y no como una consigna. Para la Argentina, el logro deja una señal internacional fuerte: en una región golpeada por crimen organizado, homicidios y desconfianza pública, el país consiguió que Naciones Unidas le reconozca la máxima calidad estadística en seguridad. Ese capital técnico también es capital político.