03/06/2026 - Edición Nº1212

Política

Luego de su reglamentación

La CGT sube el tono y pone en alerta a los gremios por la reforma laboral

03/06/2026 | La CGT rechazó la reglamentación impulsada por el Poder Ejecutivo y advirtió que busca avanzar sobre derechos laborales y la autonomía de los sindicatos.



La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a confrontar con el Gobierno nacional y lanzó duras críticas contra la reglamentación de la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei.

A través de un extenso comunicado, la central sindical expresó su “más enérgico rechazo” a las medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo y advirtió que constituyen una amenaza directa a la libertad sindical y a los derechos históricos de los trabajadores.

El pronunciamiento se conoció luego de la publicación de los decretos reglamentarios que buscan poner en marcha diversos aspectos de la reforma laboral aprobada en el marco de la Ley Bases.

Para la conducción cegetista, las nuevas disposiciones exceden las facultades del Ejecutivo y avanzan sobre atribuciones que corresponden exclusivamente al Congreso Nacional.

“La reglamentación pretende modificar aspectos centrales del sistema de relaciones laborales argentino sin el debido debate parlamentario”, sostuvieron desde la organización sindical.

Acusaciones de avance sobre derechos laborales

En el documento difundido desde la histórica sede de Azopardo, la CGT cuestionó especialmente que el Gobierno intente aplicar normas cuya constitucionalidad continúa siendo debatida en distintos tribunales.

Según la central obrera, varias de las disposiciones incorporadas mediante decretos se encuentran bajo análisis judicial, por lo que consideran improcedente avanzar con su implementación hasta que exista una definición clara de la Justicia.

Además, denunciaron que bajo la apariencia de una simple reglamentación administrativa se introducen modificaciones sustanciales a la Ley de Asociaciones Sindicales, una norma considerada fundamental para el funcionamiento de las organizaciones gremiales.

Para los dirigentes sindicales, esos cambios alteran el espíritu de la legislación vigente y podrían afectar la capacidad de representación de los trabajadores.

El eje del conflicto: la autonomía sindical

Uno de los puntos que más preocupa a la CGT es la posibilidad de que las nuevas reglas generen una intervención indirecta en la vida interna de los sindicatos.

La organización sostuvo que la autonomía sindical constituye un principio protegido tanto por la Constitución Nacional como por los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En ese sentido, alertó que permitir que el Ejecutivo defina cuestiones vinculadas al funcionamiento gremial podría sentar un precedente peligroso para el sistema democrático argentino.

“La libre organización de los trabajadores no puede quedar sujeta a la discrecionalidad del gobierno de turno”, remarcaron desde la central.

Un nuevo capítulo en la disputa con Milei

El enfrentamiento entre la CGT y la administración libertaria suma así un nuevo capítulo en una relación que desde el inicio del mandato estuvo marcada por fuertes diferencias respecto del modelo laboral y sindical.

Mientras el Gobierno sostiene que las reformas buscan modernizar el mercado de trabajo, fomentar el empleo formal y reducir costos para las empresas, el movimiento obrero interpreta que detrás de esas iniciativas existe una estrategia destinada a debilitar el poder de negociación de los gremios.

La conducción cegetista ratificó que continuará utilizando todas las herramientas institucionales, judiciales y gremiales a su alcance para frenar la aplicación de aquellas medidas que considere lesivas para los trabajadores.

La advertencia final de la central obrera

En el cierre de su comunicado, la CGT reafirmó su compromiso con la defensa de la negociación colectiva, la libertad sindical y los derechos laborales conquistados durante décadas de lucha gremial.

Además, dejó una fuerte advertencia al Gobierno: continuará movilizada y activa en cada instancia que considere necesaria para evitar lo que definió como un nuevo “atropello institucional”.

La disputa por la reforma laboral promete convertirse en uno de los principales focos de conflicto político y sindical durante los próximos meses, en un contexto donde las tensiones entre el oficialismo y los gremios parecen lejos de encontrar un punto de acuerdo.

ND

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