03/06/2026 - Edición Nº1212

Entretenimiento

Marvel

El aporte secreto de Tom Holland y Zendaya que terminó brillando en Spider-Man

03/06/2026 | La pareja de actores que forma parte del UCM ocupó un rol casi de producción, interviniendo en escenas que creían que no funcionaban.



El rodaje de una superproducción de Marvel suele estar regido por un calendario milimétrico y una presión constante por cumplir con los plazos establecidos. Sin embargo, en el set de Spider-Man: Un nuevo día, la próxima entrega del héroe arácnido, la dinámica habitual se vio alterada por sus protagonistas. Tom Holland y Zendaya demostraron que su implicación en la franquicia va mucho más allá de interpretar a sus respectivos personajes frente a la cámara. En un momento clave de la filmación, la pareja asumió un rol prácticamente creativo al alzar la voz e intervenir de manera directa en una secuencia que consideraban que simplemente no estaba funcionando a nivel narrativo.

Este inusual detrás de escena salió a la luz durante la participación de Holland en el podcast Good Hang, conducido por Amy Poehler. Allí, el actor británico describió la experiencia de compartir pantalla con su pareja como "un salvavidas" y confesó de manera abierta: "No podría imaginar hacer lo que hago sin ella". Tras haber compartido elenco en cuatro películas de la saga de Spider-Man y con el horizonte puesto en La odisea, el próximo proyecto de Christopher Nolan que los volverá a reunir, ambos consolidaron  un nivel de confianza mutua que resultó determinante para cambiar el rumbo de una jornada de filmación que parecía perdida.

De acuerdo con el relato del intérprete, la situación ocurrió mientras rodaban los planos de su compañera. Holland admitió que fue precisamente el vínculo íntimo y sentimental que los une lo que le dio el valor necesario para cuestionar el material que tenían entre manos, algo que jamás se hubiera atrevido a hacer bajo otras circunstancias en la industria. Según explicó el actor en la entrevista: "Filmamos mis planos. Ahora estamos haciendo los de ella, y nunca, jamás, soñaría con decirle esto a una actriz con la que no estuviera en pareja. Así que le dije: '¿Creés que esta escena está funcionando?'. Y ella me respondió: 'No. No creo que la escena esté funcionando para nada'". Con esa confirmación, Holland acudió a los productores para testear la situación, recibiendo una respuesta idéntica por parte de los ejecutivos.

Con el respaldo de la producción, la pareja decidió trasladar la inquietud directamente al director del largometraje, Destin Daniel Cretton, asumiendo el riesgo de detener una maquinaria millonaria en pleno rodaje. Holland recordó haber abordado al cineasta con total honestidad: "Mirá, sé que hemos estado filmando durante horas y odio decirte esto, pero simplemente no creo que esta escena esté funcionando. Lo que se supone que debemos sentir, no lo estamos sintiendo en este momento". Lejos de generar tensión en el set, la respuesta del realizador demostró una enorme apertura mental.

El protagonista elogió la templanza de Cretton, destacando que es un director sumamente calmado al que nada logra descolocar. Tras escuchar los argumentos de los actores, el cineasta se sentó con ellos para indagar en la verdadera esencia emocional que requería el guion. Una vez que Holland le explicó el norte que buscaban, el director coincidió en que ese era exactamente el enfoque necesario y tomó una decisión drástica para el equipo técnico. "Le dijo al equipo: 'Todos pueden irse a casa y nos vamos a sentar a reescribir esta escena'", reveló Holland. Al día siguiente, el equipo regresó al set para filmar la nueva versión, una maniobra de la cual el actor se siente sumamente orgulloso porque, según sus palabras, el resultado final ahora "brilla en la película".