La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió este martes a la jueza María Verónica Michelli en el Senado y le transmitió respaldo institucional en medio de la ofensiva de la Casa Rosada para retirar su pliego como integrante del Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata. El encuentro se produjo en uno de los momentos de mayor tensión entre el Gobierno y la titular de la Cámara alta.

La reunión se extendió durante casi una hora en el despacho de la vicepresidenta y ocurrió mientras el oficialismo intenta impedir que avance una candidatura que ya obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos y reúne las firmas necesarias para llegar al recinto.
El caso Michelli se convirtió en un foco de conflicto político luego de que el Gobierno impulsara el retiro de la candidatura cuando el expediente ya había avanzado dentro del Senado. La magistrada había logrado respaldo de senadores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y bloques provinciales.

Desde el entorno de Villarruel remarcaron que la vicepresidenta no está dispuesta a desconocer los procedimientos parlamentarios. “El pliego tiene las firmas necesarias y ella respeta la institucionalidad”, señalaron cerca de la titular del Senado.
La controversia creció luego de que trascendiera el vínculo familiar de Michelli con el periodista Hugo Alconada Mon, situación que generó cuestionamientos desde sectores cercanos al Gobierno y terminó impulsando el pedido para retirar la postulación.
La discusión provocó además una diferencia dentro del propio oficialismo. La presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, rechazó acompañar la estrategia impulsada por la Casa Rosada y le comunicó personalmente su postura al presidente Javier Milei.

Según trascendió, la legisladora incluso puso a disposición la conducción de la bancada oficialista durante una reunión mantenida con el mandatario, en la que expresó su desacuerdo con retirar el pliego por razones vinculadas al entorno familiar de la magistrada.
Pese a ello, desde la Vicepresidencia buscaron aclarar que el encuentro con Michelli no estuvo coordinado con Bullrich ni formó parte de una estrategia común dentro del oficialismo.
Más allá de las explicaciones formales, el gesto de Villarruel fue interpretado en distintos sectores parlamentarios como una señal política frente a una decisión promovida directamente por Javier Milei y Karina Milei.
La relación entre el Presidente y su vice atraviesa un prolongado deterioro desde antes de asumir el gobierno y ya registró diferencias en temas vinculados al funcionamiento del Senado, la conformación de comisiones y la estrategia legislativa del oficialismo.
Con el pliego de Michelli todavía en condiciones de ser tratado por la Cámara alta, el conflicto volvió a poner en evidencia las tensiones entre la Casa Rosada y el Senado, en una discusión que ya excede la situación de una magistrada y se proyecta sobre la relación entre los poderes del Estado.