03/06/2026 - Edición Nº1212

Sociedad


Innovación argentina

Cómo funciona el invento argentino que ya se usó en más de 300 nacimientos en Europa

03/06/2026 | El dispositivo creado por Jorge Odón busca reemplazar métodos utilizados desde los años 50 y reducir riesgos para madres y recién nacidos.



Lo que comenzó como una idea surgida en un taller mecánico de Buenos Aires terminó convirtiéndose en una innovación médica que ya se utiliza en decenas de hospitales europeos y que promete transformar la manera en que se asisten los partos complicados en todo el mundo.

El protagonista de esta historia es Jorge Odón, un mecánico argentino que hace casi dos décadas imaginó un dispositivo capaz de facilitar los partos vaginales y reducir los riesgos asociados a herramientas tradicionales como el fórceps o la ventosa obstétrica.

Hoy, esa creación bautizada OdonAssist ya fue utilizada en más de 300 nacimientos en Europa y especialistas la describen como la primera gran innovación en obstetricia desde la década de 1950.

Una idea que nació lejos de la medicina

La historia comenzó en 2006, cuando Odón observó una curiosa maniobra en su taller. Un empleado logró extraer un corcho atrapado dentro de una botella utilizando una bolsa inflable. La imagen quedó grabada en su mente y horas después despertó con una idea inesperada: aplicar un mecanismo similar para ayudar en los partos.

Sin formación médica, pero convencido de que el concepto tenía potencial, comenzó a trabajar junto a especialistas hasta que el proyecto llamó la atención de expertos vinculados a la Organización Mundial de la Salud.

El resultado fue un dispositivo inflable que se coloca alrededor de la cabeza del bebé y permite acompañar su salida mediante una tracción suave y controlada, disminuyendo la necesidad de recurrir a procedimientos más invasivos.

La tecnología que busca reemplazar métodos históricos

Actualmente, cuando un parto vaginal presenta complicaciones, los profesionales suelen recurrir al fórceps o a la ventosa obstétrica, herramientas que llevan décadas utilizándose y que, si bien son consideradas seguras, pueden generar lesiones o complicaciones tanto para la madre como para el recién nacido.

Especialistas involucrados en el desarrollo del OdonAssist sostienen que el uso de materiales blandos y un sistema de agarre inflable permite reducir significativamente esos riesgos.

La doctora Emily Hotton, responsable de los ensayos clínicos realizados en Reino Unido, llegó a definirlo como "la primera innovación para los partos desde los años 50", una afirmación que refleja la expectativa que despertó el dispositivo dentro de la comunidad médica.

Del ensayo clínico a los hospitales europeos

Tras ser probado inicialmente en Argentina, el dispositivo obtuvo la certificación CE Mark en 2025, que avala su utilización dentro de la Unión Europea.

Desde entonces comenzó a utilizarse en hospitales de Reino Unido, España, Francia, Italia y Alemania, además de experiencias desarrolladas en Etiopía. Según los responsables del proyecto, más de 300 bebés nacieron mediante procedimientos asistidos con el dispositivo sin registrar lesiones asociadas a su utilización.

El Hospital Southmead de Bristol, en Reino Unido, incluso anunció que ofrecerá la herramienta a todas las mujeres que den a luz en el establecimiento, una decisión que refleja el creciente interés por esta tecnología.

Un impacto que va más allá de la innovación

El desarrollo cobra especial relevancia en un contexto donde las complicaciones durante el embarazo y el parto continúan representando un desafío sanitario global.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud citados en el informe, unas 260.000 mujeres murieron en el mundo durante 2023 por causas relacionadas con el embarazo, el parto o el puerperio, mientras que alrededor de un millón de bebés fallecieron durante sus primeras 24 horas de vida.

Para los especialistas, cualquier avance que permita reducir riesgos durante el nacimiento puede tener un impacto significativo, especialmente en regiones con sistemas sanitarios más frágiles.

Mientras tanto, Jorge Odón observa el recorrido de una idea que nació lejos de los hospitales y que hoy empieza a cambiar una práctica médica utilizada desde hace más de medio siglo. El mecánico ya vendió su taller y vive retirado en Uruguay, pero asegura que continúa inventando. Y su creación más famosa parece demostrar que, a veces, las grandes innovaciones pueden surgir donde nadie las espera.

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