Un grupo de clínicas y sanatorios de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut anunció que suspenderá la atención de consultas de guardia para afiliados de PAMI a partir de este miércoles, en medio de un conflicto por el atraso en los aranceles que paga la obra social de los jubilados.
Las instituciones aclararon que continuarán atendiendo las emergencias, pero advirtieron que la situación financiera se volvió insostenible tras varios meses de reclamos sin respuestas satisfactorias.
Según los prestadores, los valores que abona PAMI acumulan un retraso cercano al 75% respecto de la inflación registrada desde diciembre de 2023.
Las clínicas aseguran que los incrementos otorgados por la obra social quedaron muy por debajo de la evolución de los costos médicos, salarios, medicamentos e insumos.
De acuerdo con Andrés Sabalette, gerente del Sanatorio Juan XXIII de General Roca, los aranceles aumentaron alrededor de 130% desde fines de 2023, mientras que la inflación acumulada superó ampliamente el 300%.
"Las brechas son insalvables y no cubrimos costos", sostuvo.
Los prestadores indicaron además que en una reciente reunión con las autoridades de PAMI se les comunicó la posibilidad de otorgar aumentos cercanos al 4% en los próximos meses, una propuesta que consideran insuficiente para resolver el problema.
Otra señal de debilidad fiscal: Caputo le pagó al PAMI con bonos
— Julia Strada (@Juli_Strada) May 22, 2026
Según el Boletín Oficial de hoy, Finanzas y Hacienda resolvieron la emisión de 3 LECAPs para pagarle montos adeudados al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP).
La deuda… https://t.co/KhqFxqrVtm pic.twitter.com/8ByF9SwX97
Las entidades también cuestionan el sistema de cupos vigente para las prestaciones ambulatorias.
Según explicaron, existe un límite tanto por afiliado como por prestador, lo que provoca que muchos jubilados tengan dificultades para acceder a turnos durante la primera parte de cada mes.
A esto se suma la falta de provisión de materiales para determinadas intervenciones.
Las clínicas aseguran que algunas neurocirugías, cirugías urológicas y procedimientos endoscópicos no pueden realizarse porque los insumos necesarios no son cubiertos por la obra social y los costos resultan imposibles de absorber con los aranceles actuales.
La decisión de restringir la atención no es nueva. En abril, varias instituciones ya habían suspendido cirugías programadas no urgentes por el mismo motivo.
Según datos del sector, unos 300.000 afiliados de PAMI reciben atención en los establecimientos involucrados en el reclamo.
En paralelo, cámaras y asociaciones que representan a prestadores de todo el país advirtieron sobre el deterioro del sistema y reclamaron un esquema de actualización de aranceles que refleje los costos reales de atención médica.
También pidieron mayor previsibilidad en los mecanismos de contratación, financiamiento y auditoría de prestaciones.
Desde PAMI señalaron que el reclamo está siendo analizado y aseguraron que continuarán las negociaciones con los prestadores.

"Los vamos a convocar para hablar sobre las alternativas posibles en este contexto de restricciones presupuestarias", indicaron desde la obra social.
Mientras tanto, las clínicas sostienen que mantendrán las limitaciones anunciadas hasta que exista una propuesta concreta que permita recomponer el atraso acumulado en los aranceles.