La postergación del debate sobre el pliego de la jueza Verónica Michelli dejó una conclusión política inmediata: Patricia Bullrich logró frenar la ofensiva de la Casa Rosada y obligó al oficialismo a ganar tiempo. La decisión de trasladar la discusión para la próxima semana fue acordada entre el oficialismo, los bloques dialoguistas y la oposición, luego de que quedara claro que el Gobierno no tenía asegurados los votos para retirar la candidatura de la magistrada. Detrás de ese escenario apareció una protagonista inesperada: la propia jefa del bloque libertario en el Senado.
Bullrich había anticipado públicamente que no acompañaría la decisión impulsada por Javier Milei de retirar el pliego de Michelli, candidata al Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata. Incluso invocó una "objeción de conciencia" para justificar su posición y le comunicó personalmente al presidente su desacuerdo.
Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a Jueza Federal.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 1, 2026
Conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar…
Lo que parecía una discusión administrativa terminó convirtiéndose en un problema político para el Gobierno. La decisión de vetar a Michelli por su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon generó rechazo en sectores aliados y abrió una grieta dentro del propio oficialismo.

La postura de Bullrich fue determinante porque no se trató de una senadora más. Es la presidenta del bloque oficialista y su negativa a acompañar la estrategia de la Casa Rosada dejó expuesta una situación inédita: la conducción parlamentaria de La Libertad Avanza dispuesta a votar contra una instrucción política del Ejecutivo.
La exministra intentó bajar el tono del conflicto y aseguró que no existe riesgo de ruptura. Sin embargo, la sola necesidad de aclararlo reflejó la magnitud de una interna que ya no puede ocultarse.
El Senado debatirá este jueves unos cincuenta pliegos judiciales, pero la atención política quedó concentrada en Michelli. El oficialismo acordó postergar la definición porque el pedido de retiro impulsado por el Gobierno amenaza con transformarse en una derrota parlamentaria.
A la posición de Bullrich se sumaron legisladores dialoguistas y sectores aliados que ya firmaron un dictamen favorable a la candidata. Esa mayoría potencial es la que obligó a congelar la discusión durante una semana más. La disputa también volvió a poner bajo la lupa el equilibrio interno del oficialismo. En pocos meses, Bullrich ya se diferenció del Gobierno en cuestiones sensibles y comenzó a construir un perfil propio dentro de La Libertad Avanza.