Mientras el Gobierno destaca una recuperación del consumo privado como una de las señales más fuertes de la mejora económica, un informe de la consultora PxQ puso en duda esa lectura y aseguró que el mercado interno continúa mostrando señales de debilidad.
El trabajo, elaborado por la consultora dirigida por el economista Emanuel Álvarez Agis, sostiene que el consumo privado utilizado por el oficialismo para mostrar una expansión del consumo incorpora rubros que no necesariamente reflejan una mejora en las compras cotidianas de las familias.
Según el estudio, el consumo privado medido por las cuentas nacionales creció 7,9% durante 2025. Sin embargo, esa estadística incluye gastos en servicios públicos, combustibles, turismo en el exterior, servicios financieros, salud y compra de bienes importados.
Desde PxQ explicaron que la metodología utilizada por el Indec considera como consumo privado todo el ingreso de los hogares que no se destina al ahorro.
Por ejemplo, si una familia debe destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos a pagar tarifas, alquileres o servicios, el indicador puede mostrar un aumento del consumo aunque no exista una mejora efectiva en la compra de bienes y servicios dentro del mercado interno.
"Que el consumo privado total crezca no implica necesariamente que el consumo en el mercado interno esté evolucionando de la misma manera", señalaron.

Para medir la dinámica del mercado interno, la consultora construyó un indicador alternativo denominado "consumo privado de bienes nacionales".
La estimación excluye servicios públicos, combustibles, turismo emisivo, servicios financieros y de salud, además de los bienes importados, es decir deja el llamado consumo a secas.
Bajo esa metodología, el resultado cambia significativamente: mientras el consumo privado total habría crecido 7,9% en 2025, el consumo vinculado al mercado interno apenas aumentó 1,4%.

El informe también compara la situación actual con los niveles previos al cambio de Gobierno.
Según PxQ, el consumo privado total se encuentra actualmente 4,7% por encima de los registros de 2023.
Sin embargo, cuando se analiza únicamente el consumo asociado al mercado interno, el resultado sigue siendo negativo: se ubica 1,1% por debajo de aquel nivel.
La consultora también destacó que varios indicadores vinculados al consumo masivo continúan rezagados respecto de años anteriores. Entre ellos mencionó las ventas en supermercados, la masa salarial, el crédito al consumo y la comercialización de automóviles.
En contraste, otros rubros como las importaciones de bienes de consumo, el turismo al exterior, las ventas de combustibles y el consumo de energía muestran una evolución más favorable.
Para PxQ, la diferencia entre ambas mediciones ayuda a explicar por qué los datos macroeconómicos positivos conviven con una percepción más pesimista entre consumidores y comerciantes.
"El consumo privado en el mercado interno probablemente sea un indicador más relevante para seguir la dinámica del consumo y, por lo tanto, un termómetro del humor social", concluyó el informe.
La discusión llega en momentos en que el Gobierno sostiene que la economía ya dejó atrás la recesión y que el consumo comenzó a recuperarse, mientras distintos indicadores sectoriales todavía muestran un comportamiento dispar.