La multitudinaria movilización realizada este 3 de junio en distintos puntos del país por un nuevo aniversario de Ni Una Menos volvió a instalar el debate sobre la violencia de género, los femicidios y las políticas públicas para combatirlos.
En ese contexto, la senadora nacional Patricia Bullrich salió al cruce del movimiento feminista con un duro mensaje que rápidamente generó repercusión política.
El feminismo que defiendo es el que protege a las mujeres. A todas.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 3, 2026
Yo sé que cuando hablamos de datos hay familias atrás, y para esas familias ese número es un todo. Pero los datos hablan de una realidad:
Desde que asumió el Gobierno de Javier Milei, y bajo nuestra gestión en…
A través de una extensa publicación en redes sociales, la dirigente libertaria defendió las acciones impulsadas por el gobierno de Javier Milei y cuestionó lo que definió como un “partido feminista”, al que acusó de estar más preocupado por el impacto mediático que por los resultados concretos en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.

Las declaraciones llegaron pocas horas después de una de las movilizaciones más importantes de los últimos años, impulsada por organizaciones feministas, familiares de víctimas y miles de personas que reclamaron medidas contra los femicidios.
En su mensaje, Bullrich sostuvo que durante la actual administración se produjeron avances significativos en materia de seguridad y prevención de delitos sexuales.
Según afirmó, desde la llegada de Milei al poder se logró una reducción del 25% en los femicidios, además del fortalecimiento del sistema penitenciario y la creación de un Registro de ADN para Violadores.

La senadora sostuvo que la principal diferencia entre el enfoque del oficialismo y el de sectores feministas radica en la aplicación de castigos efectivos para quienes cometen delitos graves.
“Un asesino o un violador debe saber que hay consecuencias y que su lugar es la cárcel”, planteó.
También cuestionó las políticas implementadas durante gobiernos anteriores y aseguró que estructuras estatales vinculadas a cuestiones de género demandaron grandes recursos económicos sin obtener resultados concretos.
Uno de los pasajes más polémicos de su publicación fue el referido directamente al movimiento feminista.
Bullrich aseguró que en sus orígenes el feminismo logró convocar a mujeres de distintas posiciones ideológicas, pero consideró que actualmente perdió esa capacidad de representación.

“Ahora veo por televisión cómo el partido feminista toma posición. No le importan los resultados, sino el marketing”, afirmó.
La dirigente sostuvo además que la sociedad comenzó a tomar distancia de esos espacios debido a su creciente identificación con sectores políticos determinados.
Sus declaraciones se producen en un contexto de fuerte discusión pública sobre las políticas de género impulsadas por el Gobierno, que eliminó organismos específicos creados durante administraciones anteriores y modificó programas destinados a la prevención de la violencia contra las mujeres.
Bullrich también aprovechó la publicación para referirse por primera vez al femicidio de Agostina, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, un caso que conmocionó al país.
La senadora destacó el accionar de las fuerzas de seguridad en la detención de Claudio Barrelier, único acusado por el crimen, y rechazó las interpretaciones que vinculan estos hechos con factores estructurales.
“En el caso de Agostina hay un asesino con nombre y apellido. No son todos los hombres, ni las políticas del Gobierno, ni el capitalismo”, expresó.
Según planteó, la responsabilidad debe recaer exclusivamente sobre quien comete el delito y consideró que quienes protagonizan crímenes de semejante gravedad merecen condenas perpetuas y sin posibilidad de reinserción.
Las declaraciones de Bullrich reavivaron una discusión que atraviesa a la sociedad argentina desde hace años: cuál es la mejor estrategia para combatir la violencia de género y reducir los femicidios.
Mientras desde el oficialismo destacan un enfoque centrado en el endurecimiento de las penas y la persecución criminal, organizaciones feministas insisten en la necesidad de fortalecer políticas de prevención, asistencia y acompañamiento para las víctimas.
La polémica se produjo en una jornada marcada por una masiva movilización frente al Congreso, donde miles de personas reclamaron justicia para las víctimas de femicidios y exigieron mayores respuestas del Estado ante una problemática que continúa generando preocupación en todo el país.
ND