Dante Panzeri inmortalizó una frase memorable: "Fútbol, dinámica de lo impensado". Pero hay un economista que parece haber encontrado un método para predecir que selección va a ganar una Copa Mundial de Fútbol de la FIFA.
Se trata de Joachim Klement, estratega jefe del banco de inversión Panmure Liberum, que volvió a sacudir el ambiente deportivo al publicar su pronóstico para el Mundial 2026.
Según su modelo econométrico, la selección de Países Bajos se consagrará campeona del mundo por primera vez en su historia, derrotando a Portugal en la gran final.
Lo que podría sonar a una simple especulación cobra un peso asombroso cuando se mira el historial: Klement acertó los ganadores de los últimos tres mundiales. Señaló a Alemania antes de 2014, a Francia antes de 2018 y a la Argentina antes de 2022.
"El modelo es el modelo", afirma el alemán, cuya efectividad del 100% en la última década lo transformó en una consulta obligada para inversores y fanáticos.

A diferencia de los analistas deportivos tradicionales, Klement no mira tácticas ni rendimientos individuales. Su sistema se apoya en variables macroeconómicas y estructurales que, según él, explican el 55% del éxito de un país.
Los factores clave son el PBI per cápita, el tamaño de la población, la temperatura media del territorio, la condición de local y los puntos en el ranking FIFA.
Sin embargo, el economista es honesto sobre los límites de la ciencia: el 45% restante es puro azar. "Depende de una decisión arbitral o de que el balón dé en el poste y entre", aclara.
Para el 2026, su modelo pondera especialmente la profundidad del plantel neerlandés, un factor determinante para sostener el ritmo en un torneo que, por primera vez, contará con 48 selecciones y una ronda adicional de eliminación.
Para los hinchas argentinos, el pronóstico de Klement trae un sabor agridulce. Según Panmure Liberum, la Selección de Lionel Scaloni llegará al torneo con el mejor punto de partida estadístico: le asigna un 91% de probabilidades de clasificar primera en su grupo (integrado por Austria, Argelia y Jordania), el porcentaje más alto de todo el cuadro.
Sin embargo, el sueño de la defensa del título se terminaría en los cuartos de final. Allí, el modelo proyecta un cruce ante Portugal donde la "Scaloneta" caería en tiempo suplementario.
El argumento de Klement es quirúrgico: sostiene que Argentina sigue dependiendo demasiado de una figura veterana (Messi), mientras que Portugal posee una mayor amplitud de recursos en el banco de suplentes para resolver partidos largos.

El recorrido hacia la final que imagina Klement está plagado de sorpresas que harían saltar cualquier banca de apuestas:
A pesar de su historial impecable, Klement pide cautela y asegura que este ejercicio nació para demostrar la "arrogancia" de los economistas que creen poder predecirlo todo. "Ahora la gente cree que el modelo es imbatible", bromea.
Lo cierto es que, con tres aciertos consecutivos bajo el brazo, nadie se atreverá a ignorar a la Naranja Mecánica cuando la pelota empiece a rodar en junio de 2026.