Con una larga trayectoria dentro de la administración pública municipal y al frente del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López, Victorio Pirillo es una de las voces más reconocidas del sindicalismo bonaerense.
En su paso por El Living de NewsDigitales, el dirigente repasó la evolución del empleo municipal, cuestionó el funcionamiento de IOMA, fue crítico con la gestión de Axel Kicillof, analizó la crisis de representación del peronismo y sostuvo que el ascenso de Javier Milei es consecuencia directa del fracaso de la dirigencia política tradicional.
También reveló su particular voto en el balotaje 2023 y reconoció que los paros o protestas contra el gobierno no logran concitar un gran apoyo social.
Pirillo recordó que ingresó al municipio de Vicente López por concurso en 1977, cuando la comuna tenía menos de 2.000 empleados. Hoy, según detalló, la planta municipal supera los 7.200 trabajadores y refleja la creciente complejidad de los servicios que prestan los gobiernos locales.
"Yo entré al municipio cuando éramos 1.870 trabajadores. Hoy somos alrededor de 7.200 porque las demandas sociales cambiaron completamente", explicó.
El dirigente destacó que durante las últimas décadas el sindicato impulsó mejoras vinculadas a la estabilidad laboral, los ascensos de categoría, las carreras profesionales y las condiciones de trabajo. Entre los principales logros mencionó el pase a planta permanente de 3.870 trabajadores.
"En el contexto nacional, provincial y municipal es muchísimo. Hoy la tendencia es generar monotributistas o proveedores. La figura del trabajador de planta permanente prácticamente ha desaparecido", afirmó.
Al mismo tiempo, señaló que las nuevas demandas sociales generan constantemente la necesidad de incorporar personal. Como ejemplo mencionó la expansión de los sistemas de monitoreo urbano, los servicios de seguridad municipal, hospitales, centros de salud, jardines maternales y distintas áreas culturales.
A diferencia de otros sindicatos con actividades más homogéneas, Pirillo describió a los municipales como uno de los sectores laborales más complejos de representar.
"Tenemos todas las profesiones. Hay abogados, arquitectos, médicos, enfermeros, docentes, recolectores, inspectores, ingenieros, jueces de faltas. Es muy difícil unificar intereses porque cada sector tiene demandas distintas", sostuvo.
En ese sentido, destacó las negociaciones que permitieron obtener beneficios salariales adicionales para docentes y trabajadores de la salud, además de los avances en materia de reconocimiento de tareas insalubres.

Consultado sobre la situación del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), Pirillo reconoció que existen problemas serios en la prestación de servicios.
"No escapa a la realidad. No es mentira, es verdad. Lo padecemos todos los días porque los afiliados vienen al sindicato cuando no encuentran respuestas", señaló.
Según explicó, la principal dificultad radica en la reducción de prestadores y en el incremento de los copagos que muchos afiliados tienen dificultades para afrontar.
"Hoy IOMA atraviesa un momento muy complicado porque hay muchos prestadores que ya no atienden y porque están los copagos, que algunos pueden pagar y otros no", advirtió.
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista estuvo dedicado al gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Pirillo aseguró que no observa una gestión dinámica y consideró que el mandatario provincial enfrenta dificultades para construir un liderazgo propio: "No la veo ágil. La veo enredada en medio de la política y ahora en una interna feroz de la que no sabe cómo salir".
El sindicalista fue más allá y cuestionó las posibilidades presidenciales del gobernador: "Bajo estas circunstancias y esta mecánica que tiene, es muy difícil que sea presidente. Parece un hombre joven, pero con una mente vieja y obsoleta", sostuvo.
A su juicio, Kicillof continúa apoyándose en estructuras políticas que ya demostraron sus limitaciones: "Habla de algo nuevo, pero la estructura que lo rodea es antigua, desgastada y ya fracasada".

Las críticas también alcanzaron al conjunto del peronismo, al que describió como una fuerza política sin rumbo ni contenido ideológico.
"El peronismo es una cáscara vacía. Está vacío de contenido ideológico", aseguró Pirillo, que también es abogado y cursó estudios de posgrado en Ciencias Políticas.
Para Pirillo, el movimiento abandonó los principios históricos que impulsaba Juan Domingo Perón y quedó atrapado en disputas personales: "Hoy aparecen hombres y mujeres que anteponen sus proyectos personales por encima de cualquier propuesta colectiva”.
Según su análisis, la ausencia de un programa común es uno de los principales problemas del espacio. "Ya no existe un plan ni una plataforma que una a todos detrás de una idea. Lo único que aparecen son proyectos personales", sostuvo.
En otro tramo, recordó cómo Néstor Kirchner le pidió en el 2007 que sea candidato a intendente en Vicente López contra el japonés Enrique García, pero sin poder utilizar la boleta del Frente para la Victoria.
Pirillo también cuestionó algunas decisiones adoptadas por la Confederación General del Trabajo (CGT) durante el inicio del gobierno de Javier Milei.
Particularmente, se mostró en desacuerdo con el primer paro general convocado apenas semanas después de la asunción presidencial.
"Yo me opuse a ese paro. Me parecía un error estratégico convocarlo a los 40 días de asumir un gobierno que había recibido semejante respaldo popular", explicó.
Para el dirigente sindical, antes de impulsar medidas de fuerza era necesario realizar una autocrítica sobre las razones que habían llevado a la derrota electoral del peronismo: "Acá no hubo autocrítica. Se le echó la culpa a la gente por votar a Milei, cuando Milei es el resultado de una mala política”.
Además, sostuvo que la CGT debe representar a todos los trabajadores independientemente de su identificación partidaria: "La CGT tiene que representar a todos los trabajadores, sean peronistas o no. Lo contrario sería excluyente”. Por otro lado, reconoció que las protestas contra el gobierno de Milei no han concitado un apoyo sólido de la sociedad civil. En ese sentido, reveló que en el balotaje 2023 no votó a ninguno de los dos contenientes, sino que puso una foto de Eva Perón en el sobre.
Pirillo rechazó la idea de que el crecimiento de Javier Milei responda exclusivamente a un cambio ideológico profundo de la sociedad argentina.
"No creo que sea un fenómeno tan intelectual. La gente estaba cansada de escuchar siempre a los mismos dirigentes y a los mismos discursos", afirmó.
Según su interpretación, el voto libertario fue principalmente una reacción contra el sistema político tradicional: "Yo lo interpreto como un voto anarquista. Fue un voto para destruir una forma de hacer política que la gente ya no soportaba más".
Incluso consideró que buena parte de la dirigencia tradicional subestimó el fenómeno: "Pensaron que la antipolítica iba a fracasar rápidamente y que después la gente volvería a buscarlos. Pero se equivocaron".
Hacia el final de la entrevista, Pirillo realizó una profunda autocrítica sobre la dirigencia política, sindical y social de las últimas décadas.
Recordó su militancia juvenil en los años setenta, su participación en luchas sindicales durante la última dictadura militar y su compromiso con la recuperación democrática.
Sin embargo, aseguró que buena parte de las expectativas depositadas en el regreso de la democracia no se cumplieron: "Nosotros creíamos que íbamos a construir algo mejor. No esto".
"Cuando veo la escuela pública destruida, cuando veo que no hay atención en salud, cuando veo la inseguridad y las rutas destruidas, veo una degradación que ya conocí y no veo una solución clara", expresó.
Con vistas a las elecciones de 2027, Pirillo tampoco se mostró optimista: "Hay un vacío enorme. Del otro lado tampoco aparece nada que permita pensar en una alternativa superadora.