El juicio oral por la causa Cuadernos sumó este jueves un nuevo testimonio de peso. El exministro de Economía Roberto Lavagna negó que durante su paso por el Gobierno de Néstor Kirchner se hubieran utilizado partidas presupuestarias de obra pública para favorecer a empresarios en particular y defendió los mecanismos de control existentes dentro del Estado.
La declaración se produjo ante el Tribunal Oral Federal 7, que lleva adelante el juicio por presuntas maniobras de corrupción vinculadas a la adjudicación de contratos de obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
Ante una consulta del abogado defensor Carlos Beraldi, Lavagna fue categórico al descartar cualquier direccionamiento de fondos. “No, claramente no”, respondió cuando le preguntaron si alguna vez había detectado asignaciones presupuestarias destinadas a beneficiar a contratistas específicos.
Durante su exposición, el exfuncionario explicó el funcionamiento administrativo de la cartera económica y remarcó que toda erogación estatal debía pasar por los organismos de control correspondientes.
Según detalló, cualquier desembolso del Estado, desde el pago de salarios hasta la financiación de obras públicas, debía quedar registrado en la Secretaría de Hacienda y en la Oficina Nacional de Presupuesto.
Lavagna también repasó la reorganización ministerial impulsada durante aquellos años, cuando áreas vinculadas a Obras Públicas, Energía, Producción y Comunicaciones fueron transferidas al entonces Ministerio de Planificación Federal.
Uno de los pasajes más relevantes de su declaración estuvo vinculado a las advertencias que, según recordó, formuló el Banco Mundial en 2005 sobre posibles mecanismos de cartelización en la obra pública y eventuales sobreprecios.
A partir de esas observaciones, explicó, impulsó el fortalecimiento de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia para que analizara la situación. Según relató, el organismo comenzó una investigación preliminar durante la segunda mitad de ese año.
El exministro recordó además una multitudinaria reunión en la Cámara Argentina de la Construcción, de la que participaron cientos de empresarios, proveedores y representantes sindicales, donde hizo pública su preocupación por posibles sobrecostos en las obras.
“Les dije que iba a poner a Defensa de la Competencia a investigar. Y eso no fue bien recibido”, recordó durante la audiencia. Sin embargo, admitió no tener precisiones sobre los resultados finales de aquellas actuaciones y sostuvo que, en términos prácticos, “no pasó nada”.
La audiencia también incluyó un intercambio respecto de una declaración que Lavagna había realizado en 2018 ante el fallecido juez federal Claudio Bonadio.
El abogado defensor Zenón Ceballos señaló que en aquel testimonio el exministro había mencionado que una denuncia vinculada a esas sospechas de cartelización había sido cerrada en 2008, mientras que ahora aseguró no recordar mayores avances.
Ante esa observación, Lavagna rechazó que existiera una contradicción. Según explicó, cuando afirmó que “no pasó nada” se refería precisamente a que aquellas investigaciones no derivaron en consecuencias relevantes.
Finalmente, recordó que participó en la elaboración y defensa parlamentaria de los presupuestos nacionales entre 2003 y 2006, insistiendo en que los mecanismos de asignación y ejecución de recursos estaban sujetos a controles administrativos y legislativos permanentes.
