Al cumplirse un año de los despidos que desencadenaron uno de los conflictos laborales más prolongados de los últimos tiempos en la industria alimenticia, trabajadores de la planta de Georgalos volvieron a reclamar su reincorporación y reivindicaron las acciones realizadas durante estos meses para sostener el reclamo.
Los despedidos aseguran que las cesantías se produjeron luego de una protesta contra cambios en las condiciones de trabajo que, según denunciaron, implicaban una reducción de personal, un incremento de las exigencias productivas y un deterioro de los ingresos laborales. Desde entonces, la disputa escaló a los ámbitos sindical, judicial y político.
Hoy nuestro compañero Miguel Maciel se reunió con Irene Molinari y Carmen Arias, madres de Plaza de Mayo.
— Despedidos Georgalos en Lucha (@GeorgalosLucha) March 10, 2026
Muchas gracias por el apoyo brindado, para nosotros que venimos peleando por la reincorporacion y el derecho a huelga es muy importante recibir el apoyo y acompañamiento. pic.twitter.com/TYHhju4XT4
Durante estos doce meses, los trabajadores impulsaron distintas medidas para visibilizar el conflicto. Entre ellas se cuentan cortes en la Autopista Panamericana, actos frente a la planta, movilizaciones, festivales solidarios y campañas públicas destinadas a denunciar lo que consideran despidos discriminatorios vinculados a la actividad gremial.
Según relataron, el objetivo de las acciones fue evitar que el conflicto quedara reducido a una discusión interna de la empresa y trasladarlo a la agenda pública. También destacaron el respaldo recibido por compañeros de distintos sectores productivos y organizaciones sociales y sindicales.
Los despedidos sostienen que la lucha permitió instalar el debate sobre las condiciones laborales en la industria alimenticia y sobre el alcance de la protección sindical frente a decisiones empresariales cuestionadas por los trabajadores.
Uno de los ejes centrales de la disputa se trasladó a los tribunales. Los trabajadores afirman que existen resoluciones judiciales favorables que ordenaron la reinstalación de algunos de los despedidos, aunque denuncian que el conflicto todavía no se encuentra plenamente resuelto.
De los cinco trabajadores desvinculados originalmente, dos lograron regresar a sus puestos mediante medidas cautelares, mientras que los tres restantes continúan a la espera de una definición en el juicio de fondo.
El caso también atravesó instancias administrativas ante organismos laborales provinciales y nacionales, donde los despedidos buscaron que se reconociera el carácter presuntamente discriminatorio de las cesantías.
A pesar del tiempo transcurrido, los trabajadores aseguran que la pelea está lejos de haber concluido. En un documento difundido con motivo del aniversario del conflicto, ratificaron que mantendrán el reclamo hasta lograr la reincorporación de la totalidad de los despedidos.
Además, plantearon que la experiencia acumulada durante el último año constituye un antecedente para futuras disputas laborales y una señal de alerta frente a los procesos de flexibilización que, según sostienen, continúan desarrollándose dentro de la actividad.