04/06/2026 - Edición Nº1213

Internacionales

Carrera hacia Bruselas

Montenegro acelera su ingreso a la Unión Europea y sueña con entrar en 2028

04/06/2026 | El pequeño país balcánico lidera las negociaciones de adhesión y busca convertirse en el próximo integrante del bloque comunitario.



Montenegro quiere convertirse en el nuevo miembro de la Unión Europea y ya fijó una fecha ambiciosa para lograrlo: 2028. Con apenas 630.000 habitantes, esta nación ubicada sobre la costa del mar Adriático es considerada hoy la candidata más avanzada entre todos los países que aspiran a incorporarse al bloque.

La apuesta quedó reflejada incluso en los aviones de la aerolínea nacional Air Montenegro, que comenzaron a lucir el lema “28 para 2028”, una referencia directa al objetivo de transformarse en el vigésimo octavo integrante de la organización europea.

Un largo camino iniciado hace más de una década

La historia comenzó formalmente en 2008, cuando Montenegro presentó su solicitud de adhesión. Dos años después obtuvo el estatus de candidato y en 2012 inició las negociaciones. Desde entonces, el país abrió los 33 capítulos de negociación que exige Bruselas y logró cerrar 14 de ellos, un avance superior al de otros aspirantes de los Balcanes occidentales.

El proceso incluye reformas en áreas tan diversas como economía, agricultura, medio ambiente, derechos fundamentales, justicia y administración pública. Cada capítulo debe cumplir estrictos requisitos antes de ser aprobado.

De aliado de Rusia a socio occidental

Uno de los cambios más significativos en la historia reciente montenegrina fue su giro geopolítico. Durante años, el país mantuvo estrechos vínculos económicos con Rusia. Inversores rusos adquirieron propiedades en la costa adriática y miles de turistas llegaban cada temporada a sus playas.


La ciudad costera de Tivat, sobre el mar Adriático, sede de encuentros entre líderes europeos y representantes de los Balcanes occidentales.

Sin embargo, las relaciones comenzaron a deteriorarse después de un presunto intento de golpe de Estado en 2016. La distancia aumentó cuando Montenegro ingresó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte en 2017 y más tarde aplicó sanciones contra Moscú tras la invasión rusa de Ucrania. Ese acercamiento a Occidente fortaleció su posición dentro de las instituciones europeas y aceleró las conversaciones de integración.

Los desafíos pendientes

A pesar de los avances, el ingreso todavía no está garantizado. Las autoridades europeas consideran que Montenegro debe profundizar reformas vinculadas al funcionamiento de la Justicia, la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento del Estado de derecho.

En los últimos años se produjeron investigaciones, arrestos y condenas contra ex jueces, fiscales y funcionarios policiales acusados de corrupción. Sin embargo, diversos observadores sostienen que los resultados aún son insuficientes. Además, el país debe demostrar que puede consolidar instituciones independientes y garantizar plenamente la libertad de prensa.

Un avión de Air Montenegro, la aerolínea nacional que difundió el lema vinculado al objetivo de adhesión para 2028.

Por qué Europa mira con atención este caso

La eventual adhesión de Montenegro tendría una importancia que va más allá de su tamaño. Sería la primera ampliación de la Unión Europea desde el ingreso de Croacia en 2013 y representaría una señal de que el proyecto de expansión continúa vigente.

También podría servir como modelo para futuras incorporaciones de otros candidatos, incluidos algunos mucho más complejos por población, territorio y situación geopolítica.


Ceremonia relacionada con el ingreso de Montenegro a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, un paso clave en su acercamiento a Occidente.

Aunque el objetivo de 2028 es considerado muy exigente, las autoridades montenegrinas sostienen que aún es alcanzable. Si logra completar las reformas y obtener la aprobación unánime de los 27 Estados miembros actuales, el pequeño país balcánico podría convertirse en la próxima bandera de la expansión europea.