Una niña de 9 años denunció públicamente a su padre por presunto abuso sexual durante una diligencia vinculada a su custodia en Piedras Negras, Coahuila, y el caso provocó indignación en México. La escena ocurrió el 27 de mayo y se viralizó en redes sociales por la presencia de adultos y policías mientras la menor pedía no ser entregada a su padre.
Según la reconstrucción de ciertas versiones, la madre de la niña, Vica Torres, había denunciado previamente episodios de violencia de su expareja, identificado como Eduardo Alejandro Morales Cervera. El caso derivó en cuestionamientos a la actuación de autoridades municipales, estatales y de organismos de protección de menores.
Tras la difusión del caso, el Gobierno de Coahuila informó que la menor quedó bajo resguardo de su madre y que recibe atención psicológica, jurídica y social. Medios mexicanos señalaron que la medida llegó después de protestas ciudadanas y reclamos de familiares en Piedras Negras.
El alcalde de Piedras Negras, Carlos Jacobo Rodríguez González, rechazó que el municipio fuera el principal responsable de las omisiones y apuntó contra la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia del Estado, conocida como Pronnif. La Fiscalía estatal abrió una investigación para revisar la denuncia de la menor.
Una niña fue obligada por mandato judicial a irse con su padre a quien acusó de abuso sexual en Piedras Negras, #Coahuila. Vica Torres, madre de la menor, convocó a una manifestación para exigir justicia. ¿Por qué tenía este hombre la custodia? Esta es la historia: pic.twitter.com/biF9qjhTeV
— Nacho Lozano (@nacholozano) June 2, 2026
El caso también expuso las cifras de violencia sexual infantil en México. La Red por los Derechos de la Infancia en México, con datos de la Secretaría de Salud, registró 10.613 personas de entre 1 y 17 años atendidas en hospitales por violencia sexual durante 2024, el mayor nivel desde 2010.

La organización señaló además que padres y padrastros aparecen entre los principales agresores en este tipo de registros. Por eso, la denuncia de la niña en Coahuila no quedó solo como un caso familiar: abrió una discusión pública sobre custodia, respuesta policial, protección estatal y escucha efectiva a menores en situaciones de riesgo.