La aprobación de 74 pliegos de jueces en el Senado se convirtió este jueves en uno de los principales triunfos políticos e institucionales del gobierno de Javier Milei, que celebró el resultado como un paso decisivo para normalizar el funcionamiento del Poder Judicial.
La votación en la Cámara alta permitió avanzar con nombramientos que permanecían pendientes desde hacía años y que habían quedado atrapados en disputas políticas y demoras administrativas.
Tras conocerse el resultado, Milei utilizó sus redes sociales para destacar la magnitud de la medida y la calificó como el inicio de una nueva etapa para la Justicia argentina.
“Es un verdadero hito”, expresó el mandatario al compartir un mensaje oficial que resaltó el alcance de la decisión adoptada por el Senado.
EL INICIO DE LA RECONSTRUCCIÓN DE LA JUSTICIA: en un verdadero hito se aprobaron 74 pliegos. https://t.co/oCsbK621Jb
— Javier Milei (@JMilei) June 4, 2026
La celebración tuvo un componente adicional: entre los pliegos aprobados también se incluyó el de la jueza María Verónica Michelli, cuyo nombre había generado controversias y debates en las últimas semanas.
Quien también celebró la decisión fue el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que consideró la aprobación de los pliegos como un avance fundamental para recuperar la capacidad operativa del sistema judicial.
En un mensaje difundido tras la sesión, el funcionario agradeció especialmente al Presidente y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por el respaldo político brindado durante todo el proceso.

Según sostuvo, la cobertura de vacantes judiciales pendientes constituye una necesidad urgente para mejorar el acceso a la Justicia y acelerar la resolución de miles de causas acumuladas en distintos tribunales del país.
Para el ministro, la decisión del Senado representa el comienzo de una etapa de fortalecimiento institucional que había sido postergada durante años.
Uno de los argumentos centrales del Gobierno para defender la aprobación masiva de pliegos fue la prolongada demora que afectó a numerosos concursos judiciales.
Desde el Ministerio de Justicia señalaron que muchos de los magistrados designados habían atravesado exitosamente los mecanismos de selección y evaluación, pero permanecían a la espera de aprobación legislativa.
La situación había provocado que numerosos juzgados y tribunales funcionaran durante largos períodos con subrogancias o vacantes, generando demoras en la tramitación de expedientes y dificultades para el servicio judicial.
Según explicó Mahiques, la resolución de ese problema permitirá avanzar hacia una estructura más estable y eficiente dentro del Poder Judicial.
El ministro también destacó el trabajo realizado por el Senado y especialmente por la Comisión de Acuerdos, responsable de analizar los antecedentes y condiciones de los postulantes.
En ese sentido, agradeció a los legisladores que impulsaron el tratamiento de los expedientes y valoró la rapidez con la que se logró avanzar en un tema que llevaba años sin resolución.
Además, reconoció especialmente la tarea del secretario de Justicia, Santiago Viola, a quien atribuyó un papel central en las negociaciones y gestiones necesarias para concretar la aprobación de los nombramientos.
Aunque el oficialismo celebró el resultado general, la inclusión del pliego de María Verónica Michelli generó atención política debido a las discusiones que había despertado dentro y fuera del Congreso.

En las semanas previas, distintos sectores habían debatido sobre la conveniencia de avanzar con su designación, lo que transformó su nombre en uno de los focos de la discusión parlamentaria.
Sin embargo, el Gobierno optó por destacar el resultado global de la votación y poner el acento en la cobertura de vacantes judiciales que permanecían sin resolver desde hacía años.
La aprobación de los 74 pliegos fue presentada por la Casa Rosada como una muestra de capacidad de gestión y de construcción de consensos parlamentarios en un escenario político caracterizado por la fragmentación.
Desde el oficialismo sostienen que la cobertura de cargos judiciales pendientes permitirá mejorar el funcionamiento de los tribunales y ofrecer respuestas más rápidas a los ciudadanos.
Con esta decisión, el Gobierno busca exhibir uno de los avances institucionales más importantes de su gestión y reforzar su discurso sobre la necesidad de modernizar y fortalecer las instituciones del Estado argentino.
ND