A menos de dos semanas de que se cumpla un año de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, el diputado nacional Máximo Kirchner y el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, protagonizaron un encuentro cargado de definiciones políticas en el que apuntaron contra el gobierno de Javier Milei, advirtieron sobre el agravamiento de la situación social y llamaron a fortalecer la unidad opositora.
La reunión se produjo en un contexto de creciente conflictividad sindical, caída del poder adquisitivo y reacomodamientos dentro de los distintos sectores que buscan construir una alternativa al oficialismo. En ese marco, ambos dirigentes coincidieron en que el malestar social se profundiza y que la oposición debe encontrar mecanismos para transformarlo en una propuesta política capaz de disputar el rumbo del país.
Tras el encuentro, Aguiar aseguró que existe una preocupación compartida por el escenario económico y social y sostuvo que el desafío de los sectores opositores es alcanzar mayores niveles de articulación.
“El agravamiento de la crisis económica y social exige que la oposición alcance los máximos niveles de unidad para encauzar el creciente rechazo social hacia Milei”, planteó el dirigente estatal.
La reunión también dejó planteada una agenda común vinculada a la defensa del empleo, la producción nacional y los derechos laborales. Según Aguiar, ambos coincidieron en la necesidad de impulsar iniciativas legislativas orientadas a proteger a los trabajadores frente al impacto de las políticas económicas del Gobierno.
“Nos quitaron derechos, destruyeron centenares de miles de puestos de trabajo y demolieron los salarios y las jubilaciones”, sostuvo el titular de ATE, quien además cuestionó la posibilidad de ampliar nuevamente el universo de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias.
Durante el encuentro también hubo cuestionamientos al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y al rumbo económico del país. Aguiar afirmó que la Argentina enfrenta un condicionamiento que se arrastra desde el préstamo otorgado por el FMI durante la gestión de Mauricio Macri y cuestionó que ahora se promuevan medidas que, según consideró, vuelven a recaer sobre los trabajadores.
En paralelo, rechazó lo que definió como intentos de debilitar la representación sindical y mencionó el caso de la intervención de la UOM como una señal de alerta para el movimiento obrero.
La proximidad del primer aniversario de la detención de Cristina Fernández de Kirchner terminó de darle al encuentro un fuerte contenido político. Tanto Máximo Kirchner como Aguiar volvieron a instalar el reclamo por la liberación de la exmandataria y denunciaron una persecución judicial en su contra.

“Reiteramos nuestro repudio a ese encarcelamiento injusto, a la persecución política, a la proscripción y seguimos exigiendo su libertad”, expresó el secretario general de ATE.
Para Aguiar, el conflicto excede las demandas sectoriales y se vincula con una discusión más amplia sobre el sistema democrático. “La lucha es por mucho más que los salarios, las jubilaciones y los puestos de empleo. La lucha es en defensa de la democracia porque hoy se encuentra en riesgo”, afirmó.
La foto entre el líder sindical y el jefe político de La Cámpora aparece así como una nueva señal de acercamiento entre sectores del sindicalismo combativo y el kirchnerismo, en momentos en que la oposición busca reorganizarse frente a un Gobierno que, pese a conservar iniciativa política, enfrenta crecientes cuestionamientos por el impacto social de su programa económico.
