05/06/2026 - Edición Nº1214

Internacionales

Presión económica

Visa y Mastercard salen de Cuba: el golpe de Donald Trump a los pagos en dólares

05/06/2026 | Cuba pierde una vía clave de cobro con tarjetas y expone el peso de Washington sobre pagos, turismo y divisas regionales.



Cuba quedará sin operaciones con Visa y Mastercard desde el 6 de junio, después de que un banco extranjero procesador cortara su vínculo con Fincimex, la entidad que canalizaba esos pagos en la isla. La medida fue atribuida por el Banco Central cubano al endurecimiento de sanciones de Estados Unidos bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump. El golpe no pasa solo por una tarjeta rechazada: afecta una vía de ingreso de divisas en una economía con escasez crónica de moneda dura.

La decisión golpea a comercios, turismo y servicios que dependían de pagos internacionales para captar dólares sin pasar por circuitos informales. Reuters informó que Fincimex está vinculada a GAESA, el conglomerado empresarial militar cubano sancionado por Washington, y que el corte busca evitar riesgos para firmas extranjeras expuestas a sanciones secundarias. Para un argentino, el dato práctico es inmediato: la Cancillería ya había recomendado evitar o posponer viajes turísticos a Cuba por el deterioro de las condiciones de vida en la isla.

Cuba 


Cuba, oficialmente República de Cuba, es un Estado soberano e insular ubicado en las Antillas del mar Caribe.

El costo de quedar afuera

El caso cubano muestra cómo una sanción política puede transformarse en una restricción cotidiana de pagos. No hace falta que Visa o Mastercard anuncien una salida directa: alcanza con que el banco que procesa las operaciones deje de asumir el riesgo regulatorio. Ese es el punto más sensible para cualquier economía aislada: cuando el sistema financiero global se retira, cobrar se vuelve más caro, más lento y menos transparente.

Venezuela funciona como espejo regional. En 2019, Estados Unidos sancionó al Banco Central venezolano; en 2026, OFAC emitió licencias parciales para autorizar ciertos servicios financieros con bancos del país. La comparación no iguala los casos, pero ordena la lectura: Washington puede cerrar o abrir canales de pagos, transferencias y servicios bancarios. Para países con déficit de divisas, ese acceso define turismo, comercio, deuda, importaciones y costo operativo.


Cuba pierde pagos con Visa y Mastercard y agrava su aislamiento financiero regional.

La lectura argentina

Argentina mira este tablero desde otra posición: Milei busca alineamiento con Estados Unidos, baja del riesgo político y mayor inserción financiera occidental. Cuba exhibe el reverso de esa estrategia. Cuando un país queda bajo sanciones amplias, los privados internacionales ajustan por prevención, aunque el costo final caiga sobre consumidores, turistas, empresas y contribuyentes. La pregunta económica es concreta: cuánto se encarece una economía cuando pierde canales formales para cobrar en moneda dura.


Las sanciones de Trump golpean tarjetas, turismo y divisas en Cuba desde este sábado.

El cierre no es solo cubano. Si Trump usa sanciones para ordenar conducta política y financiera en la región, cada país latinoamericano mide su distancia con Washington también en términos de bancos, pagos y acceso a divisas. Para la Argentina, el caso deja una advertencia operativa: viajar, comerciar o invertir en economías bajo sanciones puede volverse más incierto de un día para otro. En Cuba, esa incertidumbre ya llegó al mostrador: la tarjeta internacional dejó de ser garantía de pago.