06/06/2026 - Edición Nº1215

Internacionales

Elecciones

Por qué el balotaje de Perú puede mover la pelea minera regional

06/06/2026 | Sánchez modera su discurso ante Fujimori, pero el cobre, el oro y los impuestos ya pesan sobre la inversión que mira Argentina.



Perú llega al balotaje con una disputa que dejó de ser solo electoral. Roberto Sánchez, candidato de izquierda, intenta mostrarse más moderado frente a Keiko Fujimori para capturar votantes de centro, pero su programa mantiene un punto sensible: el rol del Estado sobre los recursos naturales. En un país donde la minería ordena exportaciones, divisas y recaudación, cada palabra sobre contratos, impuestos y control público pesa más que una consigna de campaña.

La elección enfrenta dos formas de administrar la misma restricción económica. Sánchez propone nueva Constitución, revisión de contratos mineros y mayor supervisión estatal sobre sectores estratégicos; Fujimori defiende una línea más cercana a la estabilidad contractual y al capital privado. El dato que vuelve regional la pelea es el cobre: Perú ya es potencia exportadora, mientras Argentina busca acelerar proyectos mineros para captar dólares frescos.

Perú


Perú es un país de Sudamérica que abarca una sección del bosque del Amazonas y Machu Picchu, una antigua ciudad inca en las alturas de los Andes.

La mina como urna

La minería peruana no es un capítulo sectorial, sino una parte central del poder económico del país. El sector extractivo representó 11,3% del PBI y cerca de 68% de las exportaciones peruanas en 2022, según EITI. Por eso, una promesa de revisar contratos o aplicar impuestos extraordinarios no impacta solo en empresas: puede modificar ingresos fiscales, empleo, inversión extranjera, crédito y costo de financiamiento para el Estado.

El espejo regional más cercano es Ecuador. Daniel Noboa ganó el balotaje de 2025 con una agenda apoyada en seguridad, estabilidad macroeconómica y acuerdo con el FMI, frente a una oposición que proponía otro equilibrio entre Estado y mercado. Perú no repite ese caso, pero comparte la pregunta fiscal: cómo financiar seguridad, infraestructura y gasto social sin quebrar la inversión ni trasladar más presión al contribuyente.


Perú define si el cobre queda bajo más Estado o reglas claras para invertir afuera.

El cálculo argentino

Para Argentina, el resultado peruano importa porque la competencia minera ya no se mide solo por reservas geológicas. También cuentan impuestos, permisos, infraestructura, energía, estabilidad cambiaria y reglas de salida para el capital. Si Perú endurece su marco sobre cobre, oro y contratos, Argentina puede intentar vender previsibilidad bajo incentivos como el RIGI; si Perú modera sin perder renta fiscal, la vara será más alta.


Sánchez modera su discurso, pero la minería sigue en el centro del balotaje final.

El cierre del balotaje deja una pregunta concreta para Buenos Aires: quién logra convertir recursos críticos en dólares antes que sus vecinos. Perú discute cuánto Estado poner sobre una industria que ya exporta; Argentina discute cómo atraer inversiones para una industria que todavía promete escala. La diferencia entre ambos caminos será fiscal: más divisas privadas, más impuestos o más deuda para sostener el gasto público.