05/06/2026 - Edición Nº1214

Entretenimiento

Adiós Indio

A metros del Indio Solari en Tandil: el silencio que me dejó sin historia

05/06/2026 | Tandil, 2016, el Indio Solari a solos unos metros. Ser demasiado respetuoso me dejó afuera de una historia más jugosa.



Año 2016, Indio Solari llegaba a Tandil y siempre estaba rodeado de alguna polémica en una ciudad revolucionada donde se triplicaba la población estable sabiendo del desembarco Indio con personas que llegaban desde todos los lugares de Argentina y algunos desde países limítrofes. Todos querían intentar descubrir, en una de las últimas chances, el fenómeno que movía multitudes.

La revista Mavirock me había contratado para ir a recoger sensaciones de las personas que iban por primera vez al show y en la previa, después de entrevistarlo por la muerte de Gustavo Cerati, había desarrollado una especie de buena onda con el desaparecido Martín Carrizo, baterista del Indio y mano derecha musical por aquel entonces.

Después de cruzar algunos mensajes para ver si podía entrevistarlo en la previa y contarle que había empezado a estudiar batería, Martín se ofrece a recibirme el día después y regalarme unos palos para ver si no claudicaba en mi deseo de emularlo. La nota no salió, Indio no dejaba que los músicos hablen en la previa de cada show, por lo menos un tiempo antes.

Solari salió un rato antes de que comience el show, él solo, y confirmó el secreto a voces: tenía Parkinson. Se fue y volvió con la banda completa para brindar un recital épico, sin fisuras y con una playlist imbatible. Dormí en Tandil solo con el propósito de visitar a Martín en el hotel, conocerlo y llevarme mi regalo, que aún conservo.

 

"Por ahí anda el Míster"

Llegué hasta el hotel, me quedé en la puerta, no quise entrar y le escribí para que salga. Así fue. Me dio un abrazo, cumplió lo que había prometido y lanzó una frase que me resonó horas después: "Por ahí anda el Míster". Solo atiné a sonreír y nunca pude entender si Carrizo me decía esto para que yo pida conocerlo o solamente una frase hecha. Volví a agradecerle, pequé de respetuoso y nunca solté la frase que hoy me arrepiento de no haberla dicho: ¿Lo puedo conocer?

 

¿Tuve miedo o respeto? ¿No quise quedar como un fan pesado? ¿Era una habilitación? Los kilómetros que separan a Tandil de mi ciudad Bahía Blanca estas preguntas y algunas más quedaron dando vueltas en mi cabeza, estuve a metros de conocer a Indio Solari, o no. Hoy no tengo revancha, salud Indio, que descanse.