A través de un cambio de última hora en su "Código de Conducta del Estadio", la FIFA prohibió el ingreso de botellas de agua reutilizables a los 16 recintos de la Copa Mundial de Fútbol 2026.
La medida revirtió la política previa que permitía recipientes de plástico transparentes y vacíos de hasta un litro. La decisión, que entró en vigencia este martes, generó un fuerte rechazo entre las agrupaciones de hinchas.
Las autoridades locales ven en esta restricción un riesgo para la salud debido a las temperaturas extremas que se esperan durante el verano boreal, con registros previstos que superarán los 32°C en varias sedes.
El director de operaciones de la FIFA, Heimo Schirgi, explicó que la restricción se basaba en consideraciones de seguridad, ya que las botellas se encuentran entre los objetos que podrían suponer un riesgo si se lanzaran.
Desde el organismo rector del fútbol mundial, la justificación es tajante: la seguridad es la prioridad. Según el comunicado, las botellas -especialmente si contienen líquidos congelados- podrían ser utilizadas como proyectiles o armas, representando un riesgo de lesiones para jugadores, árbitros y el público.
"La FIFA está comprometida con la protección de la salud y la seguridad de todos los presentes", señalaron, explicando que la prohibición de vasos, frascos y latas ahora se extiende a las botellas personales para unificar criterios en todos los estadios.

Finalmente la FIFA dio marcha atrás y los espectadores podrán llevar al estadio una botella de agua desechable precintada de fábrica, informó la entidad a última hora del viernes, tras haber anunciado que las botellas reutilizables quedarían prohibidas por motivos de seguridad.
La FIFA indicó que los aficionados podrían llevar una botella de plástico blando de hasta 590 ml a los recintos, pero reiteró que no se permitirían las botellas rígidas ni las reutilizables.
Sin embargo, el grupo de aficionados ingleses Free Lions calificó el cambio como "extraño y tardío", asegurando que la FIFA les había dado garantías previas de que se permitiría el ingreso con botellas vacías para ser rellenadas gratuitamente dentro de los predios.
Para muchos seguidores, esta medida es vista como un intento de fomentar el consumo de bebidas de los patrocinadores oficiales.
La preocupación por el calor no es menor. De las 16 sedes mundialistas, solo cinco cuentan con techo, lo que significa que la gran mayoría de los 104 partidos se disputarán bajo el sol directo y condiciones climáticas potencialmente peligrosas.
Incluso el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, manifestó públicamente su preocupación por cómo esta medida afectará a los asistentes.
Para mitigar los efectos de las altas temperaturas, la FIFA anunció un despliegue de recursos en los perímetros de los estadios que incluirá:

Respecto al costo de hidratarse dentro de los recintos, el organismo aseguró que los precios de las botellas de agua se mantendrán en línea con los de otros eventos deportivos celebrados habitualmente en cada estadio.
No obstante, la falta de detalles sobre la ubicación y cantidad de bebederos gratuitos dentro de los perímetros de seguridad sigue alimentando la incertidumbre de los fans.
Andrew Giuliani, director del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, reconoció que las conversaciones con la FIFA continúan para encontrar un equilibrio entre la seguridad y la salud de los espectadores.
Mientras el torneo se prepara para comenzar el próximo 11 de junio, el debate sobre si una botella de plástico vacía representa una amenaza mayor que un golpe de calor sigue al rojo vivo en las redes sociales y los foros de aficionados.