La disputa por el liderazgo de la oposición sumó un nuevo capítulo luego de que Hernán Lombardi tomara distancia de Patricia Bullrich y descartara cualquier posibilidad de una fusión política entre el PRO y La Libertad Avanza. El funcionario porteño sostuvo que la ministra de Seguridad ya no representa al partido fundado por Mauricio Macri y defendió la continuidad de una identidad propia frente al avance libertario.

Las declaraciones llegaron en un momento sensible para la relación entre ambos espacios, atravesada por acuerdos parlamentarios, coincidencias económicas y una creciente competencia por la representación del electorado no peronista.
Lombardi evitó cuestionar personalmente a la ministra, pero dejó en claro que su afiliación a La Libertad Avanza modificó definitivamente su lugar político.

“Tengo un gran respeto por Patricia, pero hoy no integra más el PRO”, afirmó el ministro de Desarrollo Económico porteño, al remarcar que la actual titular de Seguridad tomó una decisión política distinta a la del espacio que lidera Macri.
La definición no pasó inadvertida. Bullrich fue una de las principales figuras del PRO durante años y su acercamiento a Javier Milei abrió una grieta interna que todavía genera tensiones dentro del universo opositor.
Las declaraciones de Lombardi coincidieron con una gira de Mauricio Macri por Santa Fe y Entre Ríos, donde el expresidente intentó reposicionar al PRO como una alternativa con estructura, equipos técnicos y experiencia de gestión.
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— PRO (@proargentina) June 6, 2026
Desde ese sector consideran que existe coincidencia con el Gobierno nacional en temas económicos centrales, pero rechazan diluir la identidad partidaria dentro del esquema libertario.
“No vamos a hacer nada para que vuelva el populismo”, sostuvo Lombardi, aunque aclaró que eso no implica renunciar a una construcción política propia.
La definición busca diferenciar al PRO tanto del peronismo como del oficialismo nacional, en medio de una discusión cada vez más intensa sobre el futuro de la oposición.
El funcionario porteño reconoció que comparten con la administración libertaria la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y evitar el regreso de políticas económicas que consideran responsables de la crisis argentina.
Según explicó, el PRO mantiene una lógica basada en equipos técnicos, planificación y gestión profesionalizada, una característica que considera distintiva frente al modelo impulsado por la Casa Rosada.

Esa postura coincide con el intento de Macri de evitar que el partido quede absorbido por el fenómeno libertario, especialmente de cara a la construcción electoral para 2027.
Las declaraciones de Lombardi reflejan una tensión que atraviesa a toda la oposición. Mientras sectores cercanos a Bullrich impulsan una convergencia cada vez mayor con Milei, el macrismo busca preservar autonomía política y mantener una estructura propia.
El debate no es menor. Detrás de la discusión sobre alianzas se esconde la disputa por quién liderará el espacio opositor si el oficialismo logra sostener competitividad electoral en los próximos años.
Por eso, el mensaje del PRO fue directo: acompañar medidas que consideran correctas no implica renunciar a su identidad. Y, en esa estrategia, Bullrich ya aparece del otro lado del mostrador político.