A los 16 años, Gabriel Roldán tocó fondo. Había abandonado cualquier rutina, consumía drogas y pasaba las noches donde podía. Una mañana despertó en una plaza, miró a una mujer que también vivía en la calle y sintió que había llegado a un límite.
"Viví en situación de calle y dormí en una plaza", recordó durante su paso por el Living de NewsDigitales, donde repasó una historia marcada por las adicciones, la marginalidad y una recuperación que años después lo llevaría a convertirse en abogado penalista, escritor y comunicador.
Roldán contó que comenzó a consumir a los 13 años en Caseros, partido de Tres de Febrero. Lo que empezó como una rebeldía adolescente derivó rápidamente en un proceso de autodestrucción. "Viajaba en colectivo con una bolsa de Poxirrán tomando cocaína. Fue una etapa corta, pero buscando la destrucción a toda costa", recordó.

Según relató, formaba parte de un grupo de amigos que fue profundizando conductas cada vez más riesgosas. Uno de ellos terminó muerto y ese episodio se convirtió en una de las primeras señales de alarma. "De los cinco amigos que arrancamos en todo esto, a uno lo mataron. Ahí dije: 'Tengo que salir de esto'", afirmó.
Sin embargo, la salida no fue inmediata. Roldán reconoció que durante mucho tiempo fue consciente de que estaba haciendo las cosas mal, pero no encontraba la forma de pedir ayuda. "Yo sabía que estaba haciendo las cosas mal. Y cuando sos consciente de eso y no tenés herramientas para salir, el daño es mayor", explicó.
La situación se volvió cada vez más crítica. Su familia le cerró las puertas y terminó durmiendo en la Plaza San Martín. Fue allí donde tomó la decisión que cambiaría su vida.
"Vi a una mujer en situación de calle en un estado muy vulnerable. Me acuerdo de esa imagen y pensé: '¿Qué hago acá?'. Fui a la casa de mi viejo y le dije: 'No voy más, me quiero internar'", relató.
La internación llegó pocos días antes de cumplir 17 años. Permaneció casi dos años en una comunidad terapéutica dedicada al tratamiento de adicciones. Lejos de describir esa experiencia como un castigo, asegura que allí recibió herramientas fundamentales para reconstruirse.
"Creo que me educó la granja. Ahí aprendí valores, horarios, trabajo, cosas tan básicas como ganarme una ducha", recordó.
Con el paso del tiempo terminó la escuela, cursó la carrera de Derecho y comenzó a ejercer como abogado penalista. También escribió un libro autobiográfico, "Esta es mi revolución", donde relata aquellos años atravesados por el consumo y la recuperación.
"Agradezco haber pasado esa etapa. Suena raro decirlo, pero me hizo tomar la vida de otra manera", aseguró.
La experiencia personal también influyó en su mirada sobre el sistema penal juvenil. Aunque durante años se manifestó en contra de reducir la edad de imputabilidad, hoy sostiene una posición diferente.
"Estoy a favor de la baja a los 14 años", afirmó. Y agregó: "Yo podría haber sido imputado a esa edad. Pero también creo que tiene que existir una oportunidad de recuperación y un Estado presente que acompañe ese proceso".

Para Roldán, la posibilidad de cambiar existe porque él mismo la vivió. "Si yo tuve la oportunidad de salir de esa vida y hoy me siento un hombre de bien, entonces creo que hay personas que también pueden hacerlo", señaló.
Actualmente, además de ejercer como abogado, sigue de cerca uno de los procesos judiciales más relevantes del país: el juicio por la muerte de Diego Maradona. Participa como asistente junto a la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque y considera que las audiencias están permitiendo revisar muchas de las conclusiones instaladas socialmente sobre el caso.
"Siento que se está saliendo de una cacería de brujas y de la búsqueda de un culpable por una situación que pudo haber sido inevitable", sostuvo.
Pero más allá de la actualidad judicial, el tramo más impactante de la entrevista fue el relato de aquel adolescente que pasó de las plazas y las drogas a los tribunales.
"Tuve suerte. Si alguien me hubiera pegado un tiro en ese momento, hoy no estaría acá. Por eso siento que tengo la obligación de transmitir que se puede cambiar", concluyó.