06/06/2026 - Edición Nº1215

Internacionales

Santa Sede

España, León XIV y la herencia de los Reyes Católicos en el centro de la escena

06/06/2026 | León XIV visita una España secularizada, pero aún marcada por siglos de alianza entre Corona, Iglesia y política.



León XIV aterrizó en Madrid en una visita que parece religiosa, pero que toca una fibra mucho más antigua: la relación entre España y Roma no fue solo espiritual, sino también política, territorial y cultural. El Papa llega al Palacio Real, saluda a los Reyes y habla ante las autoridades en un país donde la Iglesia ya no manda como antes, pero donde sus símbolos siguen incrustados en la historia nacional.

España no se entiende sin esa doble herencia. Fue tierra de peregrinación, de órdenes religiosas, de catedrales, de místicos y de misiones; pero también fue el país donde la Corona usó la fe como cemento de unidad y como argumento de expansión. Por eso la visita papal no es un acto más de agenda: es el regreso de Roma a uno de los escenarios donde el catolicismo se convirtió en identidad de Estado.

España 


España, país de la península ibérica de Europa, incluye 17 regiones autónomas con diversas características geográficas y culturales.

De Santiago a Isabel

La tradición cristiana vinculó la primera evangelización de la península con Santiago el Mayor, y León XIV retomó esa memoria en su primer discurso en Madrid. Pero el salto decisivo llegó con Isabel de Castilla y Fernando de Aragón: los llamados Reyes Católicos no recibieron ese nombre por simple devoción privada, sino por una concesión papal de Alejandro VI, que reconoció en ellos a una monarquía dispuesta a defender y ordenar el catolicismo.

Ese título fue una bendición y una herramienta. Roma legitimó a la Corona española; la Corona protegió y proyectó a Roma. De esa alianza salieron decisiones que marcaron siglos: la unidad religiosa, la expansión americana, las bulas pontificias, la evangelización y también las zonas oscuras de una fe convertida en política de Estado.


León XIV llega a España entre Reyes, Iglesia, secularización y pulseo político.

Del imperio al Estado aconfesional

El siglo XX llevó esa relación a su forma más rígida con el franquismo. El Concordato de 1953 consagró una España oficialmente católica, con privilegios para la Iglesia y reconocimiento explícito de su papel público. Pero la democracia abrió otro ciclo: la Constitución de 1978 declaró que ninguna confesión tendría carácter estatal, aunque mantuvo una cooperación especial con la Iglesia católica.


Del título de Reyes Católicos al Estado aconfesional: España recibe al Papa.

Ahí está la tensión que León XIV encuentra hoy. España ya no es la fortaleza católica de otros siglos: baja la práctica religiosa, crece la secularización y pesan los abusos sexuales cometidos en ámbitos eclesiales. Sin embargo, el Papa no llega a un país indiferente. Llega a una nación que discute su identidad, su memoria, su relación con la migración, la educación, la monarquía y Europa. Por eso su mensaje contra la polarización no apunta solo a los creyentes: habla a una España que todavía busca cómo convivir con su pasado católico sin quedar atrapada en él.