06/06/2026 - Edición Nº1215

Deportes


Con base en México

Los jugadores de Irán recibieron los visados para jugar en el Mundial 2026

06/06/2026 | Los futbolistas obtuvieron autorización para ingresar a Estados Unidos, aunque persisten las tensiones por la exclusión de parte del staff.



La Copa del Mundo 2026, organizada por Estados Unidos, México y Canadá, se convirtió en un escenario donde la política y el deporte volvieron a cruzarse. La participación de Irán estuvo rodeada de incertidumbre durante semanas, ya que la obtención de visados para ingresar a territorio estadounidense se transformó en un tema diplomático de alto nivel.

Tras intensas gestiones, el embajador estadounidense en Turquía Tom Barrack confirmó que los jugadores iraníes recibieron finalmente sus visas, despejando las dudas sobre su presencia en los partidos programados en ciudades como Los Ángeles y Seattle. El trámite se concretó en la representación diplomática de EE.UU. en Ankara, donde la selección se encontraba concentrada, lo que permitió acelerar el proceso y garantizar la participación deportiva.

"Orgullosos de nuestro excepcional equipo en la Embajada de EE.UU. en Ankara por su trabajo procesando visas para la selección nacional de fútbol de Irán en su camino hacia la @FIFAWorldCup en Estados Unidos. El deporte trasciende fronteras, y esperamos con ansias dar la bienvenida a competidores y aficionados de todo el mundo", señaló en X el diplomático.

Respuesta iraní

La embajada iraní en Turquía emitió un comunicado en el que denunció la decisión y anunció que la federación llevará el caso ante FIFA, reclamando igualdad de condiciones para toda la delegación. El organismo rector del fútbol mundial, por su parte, se limitó a señalar que sigue de cerca el tema y que mantiene conversaciones con las autoridades estadounidenses para garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos como sede.

Ante las restricciones, Irán decidió modificar su logística. La selección trasladó su base de entrenamiento de Arizona a Tijuana, México, con el objetivo de reducir al mínimo su estadía en territorio estadounidense. Desde allí cruzará la frontera únicamente para disputar los encuentros oficiales, una medida que busca evitar complicaciones adicionales y preservar la preparación del equipo.

Las autoridades estadounidenses aclararon que no permitirán la entrada de personas vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica. Si bien en un principio se especulaba con que podría afectar a jugadores que cumplieron servicio militar en esa fuerza, finalmente el otorgamiento de los visados echó por tierra esa posibilidad contra los deportistas, aunque sí están en evaluación otros miembros del staff. 

En este escenario, la participación de Irán en el Mundial está asegurada, aunque marca un trasfondo diplomático que evidencia cómo el deporte y la política se entrelazan en un torneo que busca mantener su carácter universal. La situación recuerda episodios previos en la historia de los mundiales, donde las relaciones internacionales condicionaron la presencia de selecciones, reafirmando que el fútbol, más allá de lo competitivo, también es un espejo de la realidad global.

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