La conferencia de prensa de Lionel Scaloni tras el amistoso en Texas estuvo marcada por la noticia más dura: la baja de Leonardo Balerdi por lesión en el sóleo. El entrenador confesó que fue un momento “muy feo” comunicarle al defensor que no estaría en el Mundial y reconoció que el grupo quedó golpeado por la situación. “Con todo el dolor del mundo tuvimos que darlo de baja”, expresó.
El técnico aclaró que aún no definió al reemplazante y que la decisión no necesariamente será por otro central. “No estamos al 100% con muchos jugadores, por eso no nos apresuramos. Quizás no sea el único cambio que tengamos que hacer”, advirtió, dejando abierta la posibilidad de nuevas modificaciones en la lista definitiva.
Scaloni también llevó tranquilidad sobre las molestias de Julián Álvarez y Nico Paz, asegurando que ambos estarán disponibles para el debut. “Nico ya está listo y a Julián lo esperamos con calma para que llegue sin dolor”, dijo, transmitiendo confianza en la recuperación.
Más allá de las preocupaciones médicas, el DT se mostró satisfecho con el rendimiento de los juveniles debutantes. En el amistoso ingresaron Santiago Beltrán, Tomás Aranda, Joaquín Freitas y Nicolás Capaldo, quienes dejaron una buena impresión. Scaloni destacó especialmente la personalidad de Aranda, que entró “comiendo chicle como si estuviera en su casa”, y elogió el contagio de Freitas.
El entrenador remarcó que la identidad del equipo sigue intacta. “Cumplimos con esa meta, más allá del rival. La línea de juego no se traiciona”, afirmó, reafirmando su apuesta por el estilo asociativo y la solidez defensiva como pilares de la Selección.
En su análisis, Scaloni subrayó que el Mundial lo ganará el equipo que sepa defenderse y sufrir en momentos puntuales, además de contar con una cuota de suerte. “Hay que saber atrincherarse”, expresó, destacando la importancia de la resiliencia en los partidos decisivos.
Finalmente, el técnico valoró la competencia sana dentro del plantel y la entrega de sus jugadores. “Cuando los argentinos salen a la cancha es muy difícil que se controlen, siempre dan todo”, concluyó, reafirmando que la camiseta exige entrega total en cada encuentro.