Una amplia franja del centro y norte de la Argentina se encuentra bajo alerta meteorológica por la llegada de tormentas y lluvias que podrían desarrollarse con intensidad durante este domingo. El aviso fue emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que incluyó a nueve provincias dentro de las áreas afectadas.
La advertencia alcanza a sectores de Buenos Aires, La Pampa, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Santiago del Estero, donde se prevén tormentas de variada intensidad, algunas de ellas con características localmente fuertes. En Mendoza, en tanto, rige una alerta amarilla por lluvias persistentes.
Según el organismo, las tormentas podrían estar acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, ráfagas de viento y ocasional caída de granizo.
Las previsiones indican que en gran parte de las provincias alcanzadas podrían acumularse entre 30 y 70 milímetros de lluvia, aunque no se descarta que esos valores sean superados de manera puntual en algunas localidades.
El panorama más complejo se espera en distintos sectores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, donde las alertas se mantendrán durante buena parte de la jornada. En Corrientes y Chaco, en cambio, los fenómenos más intensos se desarrollarían hacia la noche.

Para San Luis, el SMN advirtió además sobre la posibilidad de ráfagas que podrían superar los 70 kilómetros por hora. Allí se esperan tormentas aisladas con acumulados de precipitación de entre 20 y 30 milímetros, aunque con potencial de superar esos registros de manera localizada.
En Mendoza la situación será diferente. La alerta vigente responde a lluvias persistentes que podrían dejar entre 30 y 40 milímetros de agua acumulada. El organismo no descarta que algunas zonas registren valores superiores a los previstos inicialmente.
Ante este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional recomendó evitar actividades al aire libre durante los períodos de mayor inestabilidad, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y mantenerse alejados de árboles, postes y estructuras inestables.
También aconsejó no sacar residuos a la vía pública, limpiar desagües y sumideros para facilitar el escurrimiento del agua y mantenerse informado a través de los canales oficiales ante posibles actualizaciones de los avisos meteorológicos.
La alerta amarilla implica la posibilidad de fenómenos con capacidad de provocar daños y generar interrupciones temporarias en actividades cotidianas, por lo que las autoridades pidieron extremar las precauciones en las zonas alcanzadas por el pronóstico.