En el marco del Día del Periodista, el economista Agustín Etchebarne publicó un extenso mensaje en redes sociales en defensa de la libertad de prensa y del vínculo que mantiene el presidente Javier Milei con los medios de comunicación. El texto, posteriormente compartido por el propio mandatario, generó repercusiones políticas al plantear que las duras críticas que recibe el Gobierno desde sectores periodísticos son una prueba de que existe plena libertad de expresión en la Argentina.
Etchebarne sostuvo que, aunque no comparte los insultos provenientes de periodistas ni los que en ocasiones emite el propio presidente, resulta necesario diferenciar entre agravios verbales y mecanismos de censura estatal. En ese sentido, argumentó que periodistas críticos del oficialismo pueden expresarse libremente sin enfrentar sanciones judiciales o administrativas.
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— Javier Milei (@JMilei) June 7, 2026
El economista mencionó columnas de opinión publicadas en medios nacionales y afirmó que la posibilidad de cuestionar abiertamente al jefe de Estado demuestra la vigencia de las garantías democráticas.
Para reforzar su posición, Etchebarne apeló a distintos episodios históricos vinculados a la relación entre gobiernos y prensa. Recordó la clausura del diario La Prensa durante el segundo gobierno de Juan Domingo Perón y mencionó las detenciones de periodistas registradas durante la presidencia de Raúl Alfonsín en el marco del Decreto 2049/85.
También evocó el conflicto entre el kirchnerismo y el Grupo Clarín, especialmente durante los años de mayor confrontación política en torno a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Para el confeso mileista, esos antecedentes permiten establecer diferencias entre situaciones de confrontación verbal y escenarios donde existieron medidas estatales concretas contra medios o periodistas.
La publicación encontró eco entre dirigentes, comunicadores y usuarios cercanos al oficialismo, que interpretaron el mensaje como un reconocimiento al presidente, que juega al límite de la palabra, pero que nunca deja de respetar el derecho de opinar.
Del otro lado de la grieta, se sigue cuestionando el tono utilizado por Milei para referirse a periodistas, analistas y medios críticos. Para quienes suscriben esta posición, la reiteración de descalificaciones desde la máxima autoridad política del país puede generar un clima adverso para el ejercicio de la actividad periodística, aun cuando no existan actos de censura.