La posibilidad de un nuevo conflicto en el transporte público volvió a instalarse en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que representa a los choferes de colectivos, advirtió que podría avanzar con medidas de fuerza ante la falta de avances en la negociación salarial.
Desde el sindicato sostienen que no fueron convocados a una nueva instancia paritaria y aseguran que los trabajadores acumulan varios meses sin actualizaciones en sus ingresos.
"Los días pasan y la paz social peligra", señalaron desde la organización sindical en un comunicado difundido en las últimas horas.
La UTA reclama una recomposición de haberes que contemple la evolución de los precios desde mayo. El último entendimiento entre empresarios y trabajadores fue firmado a fines de enero y contempló una actualización total del 4%, distribuida en tres tramos sucesivos.
Con ese acuerdo, el salario básico de los choferes alcanzó los $1.574.000 en abril. Sin embargo, desde entonces no se registraron nuevos incrementos.
Según el gremio, la falta de una convocatoria para renegociar salarios genera creciente malestar entre los trabajadores del sector.
El sindicato apuntó además contra la política económica del Gobierno y reclamó una atención similar a la que, según su visión, reciben sectores vinculados a las exportaciones.
En un comunicado titulado "Queremos el mismo trato que exportadoras, petroleras o mineras", la UTA pidió la intervención del Ministerio de Economía para destrabar el conflicto.

"Hacemos un llamado al ministro de Economía para que trate, evalúe y resuelva las cuestiones pendientes de nuestra actividad. Queremos que nos traten como a los sectores privilegiados de la economía", expresaron.
Desde el gremio también cuestionaron las demoras en la discusión salarial y señalaron que las conciliaciones obligatorias aplicadas en conflictos anteriores terminaron postergando una solución de fondo.
Por el momento no existe una fecha confirmada para una medida de fuerza. Sin embargo, la conducción sindical dejó abierta la posibilidad de avanzar con un paro si no aparecen respuestas en las próximas horas.
La advertencia llega mientras los trabajadores del sector esperan además el cobro de la primera cuota del aguinaldo. De acuerdo con la legislación vigente, las empresas tienen plazo hasta fines de junio para abonarlo, con una extensión legal de algunos días hábiles.
El conflicto salarial del transporte vuelve así a sumar presión sobre el Gobierno y las empresas del sector, en un contexto donde los sindicatos buscan recuperar ingresos frente a una inflación que, aunque desaceleró, continúa erosionando el poder adquisitivo de los salarios.