Una cuenta de Instagram que se presentaba como una supuesta productora de castings, ofertas de dinero fácil y promesas de difusión exclusiva en el exterior. Esos son algunos de los elementos que, según la investigación judicial, formaban parte de un esquema utilizado para captar mujeres jóvenes y obtener material sexual que luego era comercializado en plataformas digitales de alcance internacional.
La causa, que tramita en la Justicia federal de Rosario, acaba de sumar nuevas víctimas y una acusación adicional contra el principal imputado. A partir de la incorporación de seis nuevos testimonios, los investigadores ya identificaron a 14 mujeres que habrían sido alcanzadas por la maniobra.
El acusado es un hombre de 30 años oriundo de Rosario, identificado por sus iniciales G.G.N., quien permanece detenido y bajo prisión preventiva. La investigación sostiene que al menos desde 2022 desarrolló una actividad sistemática orientada a reclutar mujeres a través de redes sociales para participar en encuentros sexuales filmados.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el mecanismo comenzaba en Instagram. Allí operaba una cuenta denominada "Argentina Casting", que exhibía una imagen profesional y simulaba pertenecer a una empresa dedicada a la organización de producciones audiovisuales.
La propuesta variaba según cada caso. Algunas mujeres eran contactadas directamente mediante mensajes privados. Otras llegaban a través de publicaciones que ofrecían pagos en efectivo por participar en supuestos proyectos audiovisuales.
Los investigadores sostienen que muchas de las jóvenes aceptaban bajo la creencia de que el contenido tendría una circulación limitada o sería distribuido únicamente fuera del país. Sin embargo, la fiscalía afirma que posteriormente ese material era comercializado en plataformas para adultos con alcance global.
La pesquisa también detectó que el acusado habría implementado un sistema de recomendaciones pagas. Según la acusación, quienes lograban incorporar nuevas participantes recibían una retribución económica adicional.
La ampliación de la imputación fue presentada durante una audiencia realizada ante el juez federal de Garantías Carlos Vera Barros, donde las fiscales Soledad García y María Virginia Sosa incorporaron seis nuevos casos a la investigación.
Con esos elementos, la fiscalía sostiene que existió un esquema organizado de captación y explotación sexual basado en el aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad económica y en el uso del engaño como herramienta principal.
Por esos hechos, el imputado enfrenta acusaciones por trata de personas con fines de explotación sexual, agravada por la cantidad de víctimas, la vulnerabilidad de las damnificadas y la consumación de la explotación. También se le atribuye un hecho de promoción y facilitación de la prostitución.
Pero la audiencia dejó otro dato que agravó aún más su situación procesal.
Durante la investigación, personal de la Policía Federal secuestró un disco rígido externo en un allanamiento realizado en su domicilio. Según la acusación, en ese dispositivo se encontraron 44 archivos con representaciones sexuales de menores de edad.
Los fiscales señalaron que parte del material involucraba a niños y niñas menores de 13 años, motivo por el cual se incorporó una nueva imputación por tenencia de material de abuso sexual infantil agravado.
Tras escuchar los planteos de las partes, el juez resolvió extender la prisión preventiva del acusado por otros 90 días, rechazó un pedido de incompetencia presentado por la defensa y ordenó la inhibición general de sus bienes.
Mientras la investigación continúa avanzando, los fiscales creen que el número de víctimas podría ser mayor. Por ese motivo, mantienen abierta la recepción de denuncias y testimonios de personas que consideren haber sido afectadas por maniobras similares en distintas ciudades del país.