09/06/2026 - Edición Nº1218

Judiciales

Cuarenta años de cárcel

Falsas promesas, amenazas y abusos: quedó firme la condena a un profesor de artes marciales por múltiples ataques

09/06/2026 | La Corte Suprema rechazó el último recurso presentado por la defensa del acusado y dejó firme la sentencia.



Durante años se presentó como instructor de artes marciales, fotógrafo y referente para adolescentes que buscaban ganar dinero o iniciarse en el modelaje. Detrás de esa fachada, según determinó la Justicia, construyó un sistema de manipulación y sometimiento que terminó con cinco jóvenes convertidos en víctimas de abusos sexuales.

La Corte Suprema de Justicia cerró ahora el último capítulo judicial del caso al rechazar un recurso presentado por la defensa y dejar firme la condena a 40 años de prisión impuesta en 2021 contra un profesor de artes marciales identificado como F.B., cuya identidad completa no se difunde para proteger a los damnificados.

La decisión fue adoptada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes consideraron inadmisible la queja presentada por los abogados del condenado.

De esta manera quedó firme la sentencia dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°1, que lo encontró responsable de múltiples hechos de abuso sexual cometidos contra cinco adolescentes a lo largo de varios meses y, en algunos casos, durante años.

Pero la historia judicial no sólo expuso los delitos. También permitió reconstruir el mecanismo que utilizaba para acercarse a las víctimas.

El primer paso

Según acreditó el tribunal, el hombre combinaba distintas facetas para generar confianza y ejercer control sobre los jóvenes. Se presentaba como instructor de artes marciales mixtas, aseguraba tener experiencia como comando militar y decía manejar un estudio fotográfico que ofrecía oportunidades laborales.

La propuesta inicial rara vez incluía referencias sexuales. Por el contrario, comenzaba con invitaciones a participar de sesiones fotográficas, promesas de dinero o supuestas posibilidades de ingresar al mundo del modelaje.

Los jueces concluyeron que ese era el primer paso de una estrategia mucho más compleja.

A medida que avanzaba el vínculo, el condenado persuadía a los adolescentes para realizar fotografías con cada vez menos ropa. Luego los convocaba a encuentros que presentaba como talleres o actividades vinculadas al modelaje y la producción fotográfica.

Fue en ese contexto donde, según la sentencia, se produjeron los abusos.

La investigación determinó que dos de las víctimas eran hijos de una expareja del acusado y que fueron captados cuando todavía eran niños. Con el paso del tiempo, el hombre alternó mecanismos de seducción, manipulación psicológica y amenazas para mantener el control sobre ellos.

Perfiles falsos

El expediente también reveló que utilizaba perfiles falsos en redes sociales para reforzar la presión sobre los jóvenes. Desde esas cuentas simulaba ser otras personas que les escribían para convencerlos de continuar participando de las actividades o para destacar las supuestas ventajas económicas que obtendrían.

Los magistrados describieron una estructura cuidadosamente diseñada para reducir la capacidad de reacción de las víctimas.

Según la reconstrucción judicial, el acusado aprovechaba su posición de autoridad como instructor y fotógrafo para generar un vínculo de dependencia. Una vez consolidada esa relación, avanzaba progresivamente hacia situaciones de mayor vulnerabilidad.

Durante el juicio también se acreditó que produjo fotografías y filmaciones de algunos de los adolescentes y que, además de los abusos sexuales, incurrió en delitos vinculados a la producción de material pornográfico infantil y la promoción de la corrupción de menores respecto de dos de las víctimas.

Uno de los jóvenes logró escapar antes de que las agresiones avanzaran. Al describir esa situación, el tribunal sostuvo que consiguió salir de "la telaraña" que había construido el acusado.

Tras la condena de 2021, la defensa intentó revertir el fallo mediante distintos recursos. Sin embargo, tanto la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional como ahora la Corte Suprema rechazaron los planteos.

Con la sentencia firme, la Justicia ordenó además la incorporación del perfil genético del condenado al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual, una medida prevista por la legislación vigente para los responsables.